Boca ya lo logró, salió campeón del mundo de clubes al ganar la Copa Intercontinental. River puede lograr este viernes la Copa Sudamericana en Perú. Serían dos alegrías óptimas para la gente en un fin de año con acechanzas de violencia piquetera y vergüenza pública por coimas en el Senado nacional, más las angustias de una crisis de la que el país se está recuperando pero sin llegar a todos los sectores de la sociedad. En la foto, con el trofeo, Abbondanzieri, Mauricio Macri, Cagna y Barros Schelotto.
La gente de Boca debió sufrir hasta el final, pero valió la pena. Boca ganó la Copa Toyota Intercontinental en la definición por penales, después de 120 minutos intensos y muy parejos, donde los dos tuvieron oportunidad de desnivelar. Las manos y los reflejos de Abbondanzieri fueron decisivos para esta nueva copa de Boca, no sólo en la definición por penales, sino en el segundo tiempo suplementario, cuando le tapó un mano a mano a Shevchenko, en la jugada más clara que tuvo Milan para ganar el partido.
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Fue un partido tenso, donde ninguno de los dos arriesgó demasiado por miedo a perder de contraataque. Milan tuvo más la pelota en su poder por el buen trabajo de Genaro Gattuso y Andrea Pirlo, pero muy pocas veces pudieron traducir ese andar en peligro de los delanteros que, vale señalar, nunca tuvieron espacio para moverse. Primera virtud de la defensa que diagramó Bianchi.
Boca prefirió (o decidió) jugar de contraataque. Le cedió la pelota al rival y esperó con dos líneas de cuatro separadas -aproximadamente 30 metros una de otra-y, cuando tuvo la pelota, buscó con largos envíos tratando de capitalizar la velocidad de Barros Schelotto y el brasileño Iarley.
Sin embargo, el gol del Milan fue con la misma moneda, el contraataque. Una pelota que perdieron entre Battaglia y Iarley en la mitad de la cancha y que Tomasson definió con exquisitez entre las piernas de Abbondanzieri. Cuatro minutos después llegó el empate de Boca, en un ataque por izquierda con proyección de Clemente Rodríguez (una de las pocas veces que pasó al ataque) y un toque de Iarley sobre la salida de Dida, que sólo desvió a medias y Donnet logró enviar a la red.
Los mejores momentos de Boca fueron en el comienzo del segundo tiempo, cuando intentó presionar más cerca del área rival, y en los últimos minutos del tiempo suplementario, cuando demostró tener algunos atributos más que su oponente: «más resto físico» y mejor disposición de ataque. Si se hace un balance general, se verá que Milan tuvo más la pelota en su poder, aunque sólo llegó con peligro -aparte del gol-en tres oportunidades (un remate de Kaká en un poste y dos atajadas de Abbondanzieri ante Maldini y Shevchenko), muy poco como para justificar el dominio territorial.
En Boca jugó un buen partido Donnet, bien abierto por derecha, y el que tuvo más chances de marcar (además del gol conectó un cabezazo que tapó Dida), y también mostraron buen nivel Cagna, Battaglia y Cascini; Burdisso y Schiavi, siempre más dedicados a la marca que a la creación. Volvió Tevez, que jugó los 17 minutos finales del segundo tiempo y los dos tiempos suplementarios, pero apenas si pudo mostrar su categoría en dos corridas obligando a foules de los defensores rivales.
En la definición por penales los jugadores del equipo italiano tal vez pusieron en evidencia el enorme peso que llevaban sobre sus espaldas (que ya se notaba en la cancha). Rematadores infalibles como Pirlo y Seedorf no pudieron convertir y Costacurta levantó tierra con su botín derecho, dándole elementos válidos a Abbondanzieri para alcanzar el mote de héroe. Después Cascini convirtió en gol su remate para otorgarle a Boca un título más y desatar una gran fiesta por las calles de Buenos Aires, de toda la Argentina y en algunos otros lugares del mundo. Si hasta en Milan hubo argentinos que salieron a festejar a la «piazza del Duomo». Con Carlos Bianchi como abanderado y un equipo de « hombres» que nunca se sintió inferior al Milan y por eso se llevó la Copa. Boca (3) 1 - 1 Milan Boca: Abbondanzieri; Perea, Schiavi, Burdisso y C. Rodríguez; Donnet, Cascini, Battaglia y Cagna; Barros Schelotto y Iarley. DT: Carlos Bianchi. Milan: Dida; Cafú, Costacurta, Maldini y Pancaro; Gattuso, Pirlo, Seedorf y Kaká; Tomasson y Shevchenko. DT: Carlo Ancelotti.
Goles: PT 23m Tomasson (M) y 28m Donnet (B). Cambios: ST 14m Inzaghi por Tomasson (M); 28m Tevez por Barros Schelotto (B) y 33m Rui Costa por Kaká (M); PT Sup. 12m Ambrosini por Gattuso (M). Definición por penales: convirtieron: Schiavi, Donnet y Cascini (B) y Rui Costa (M). Dida le atajó a Battaglia; Abbondanzieri atajó los penales de Pirlo y Costacurta y Seedorf desvió su remate. Estadio: Yokohama International Stadium. Arbitro: Valentin Ivanov (Rusia).
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