Boca goleó y se afirma en la Copa Libertadores
-
Independiente se quedó con el clásico de Avellaneda y golpeó a Racing en un duelo caliente
-
El "Tata" Benítez dejó Riestra y ya son diez los DT que perdieron su cargo en el Apertura
Martín Palermo
Había aroma a gol en ese sector de la cancha, donde Vargas estrelló un pelotazo en un poste a los 13 minutos y el balón rozaba los otros palos ante cada llegada de Rodrigo Palacio, Jesús Dátolo y Martín Palermo.
A Boca se le hacía la boca agua, y de repente se le cortó la respiración.
Una fuerte entrada del defensa boquense Fabián Monzón al chileno Gonzalo Fierro a los 22 minutos fue sancionada con expulsión, lo que cambió el curso del partido cambió radicalmente.
El conjunto de Carlos Ischia se desarticuló y lo pagó dos minutos después con el tanto con el que el uruguayo Gustavo Bizcayzacú puso el ventaja al 'cacique' chileno, tras una precisa cesión de Cristibal Jorquera.
Boca tuvo la posibilidad de empatar con un penalti a los 28, tras una falta de Ricardo Rojas a Palermo, que éste malogró con un remate desviado.
Igualmente obtuvo recompensa el goleador boquense porque un minuto después, tras un centro de Leandro Gracián que bajó de cabeza Palacio, remató a puerta, rechazó Muñoz, y arrojándose de cabeza pescó el rebote y marcó el 1-1.
No sentía Boca la falta de un jugador en el campo y buscaba la ventaja en el marcador antes del descanso, pero el Colo Colo lo sorprendió otra vez en una jugada dudosa en la que Arturo Sanhueza habilitó a Bizcayzacú, que no acostumbra a despreciar obsequios, y éste anotó el segundo de la visita.
La virtud del Colo Colo es que puede fallar, quedar desairado tanto en el medio como atrás, pero reacciona sin culpas ni remordimientos y no perdona cuando tiene oportunidades.
Cualquier resultado que no fuera una victoria a Boca Juniors le quedaba mal después de haber perdido por 2-0 en Santiago de Chile.
Entonces volvió a lanzarse al ataque con desesperación, aunque encontró lo que buscaba con dos futbolistas finos, de elegancia y calidad extrema para jugar.
Vargas habilitó clamorosamente a Gracián a los 49 y éste marcó el 2-2 con el que los argentinos recuperaban el alma en sus cuerpos.
A estas alturas Palacio, un topo que hace huecos en el granito, hacía los méritos suficientes para igualar la gran actuación de Vargas en un Boca Juniors ambicioso, eléctrico, profundo, ante un rival que fue desmoronándose poco a poco y que pasó a depender de los errores ajenos.
Y Palacio, en su enésimo intento ofensivo, puso por primera vez en ventaja al cuadro argentino al recibir un pase profundo de Neri Cardozo, eludir al portero Muñoz y marcar con un remate cruzado de derecha a izquierda.
Palacio, al que observaban desde el palco emisarios de un equipo inglés, remató a un palo a los 86 minutos cuando Boca buscaba el cuarto gol y, a la vez, sufría con algunos embates chilenos.
Cardozo terminó con todas las dudas boquenses con el cuarto tanto que anotó a los 89.
Al Colo Colo le quedaba algo pendiente y, a través de Rodolfo Moya, marcó el tercero a los 91 minutos, en un emocionante final del partido.




Dejá tu comentario