La apertura de la cuarta fecha del Clausura presenta un partido -que a priori-surge como de bajo perfil. Sin embargo, tiene mucho que ver con las posibilidades del angustiado Huracán que en su cancha de Parque de los Patricios debe recibir a Colón, que si bien se mantiene en media tabla, un triunfo o una derrota puede cambiar sus perspectivas para pelear arriba o con los de abajo.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Tal vez el partido más atrayente del sábado es la visita que el puntero Vélez hará a Arsenal (en Lanús), mientras que el empinado Olimpo va a probar suerte a Rosario con Central. El tercer encuentro de la jornada está protagonizado por otro partido de alto voltaje, porque el alicaído San Lorenzo debe tratar de cambiar su historia nada menos que en Banfield.
Más allá del clásico entre Independiente y Racing (que al final, luego de mil cabildeos, resolvieron que se juegue en Lanús) y que a los ingredientes naturales les unieron otros más peligrosos aún, el programa incluye además: Chicago-Gimnasia, Talleres-Newell's y Unión-Lanús. Claro está, cierran el lote los dos codificados: River-Chacarita y Estudiantes-Boca. Dos encuentros que -con distintos matices-tienen una gran dosis de suspenso.
En River, según el desenlace del partido, puede estar en juego el futuro de Pellegrini. Los resultados logrados hasta la fecha no permiten siquiera la posibilidad de empate, porque sería como terminar por completo con aspiraciones de campeonato.
En tanto, Bianchi tuvo una mala experiencia en Santa Fe con Unión y pondrá lo mejor que tiene en La Plata, porque los resultados en la Copa Libertadores le dan cierto aire para andar más tranquilo. Sin embargo, otra pérdida de puntos complicaría el panorama que pretende este nuevo técnico, que tiene la aprobación generalizada de su gente.
Dejá tu comentario