Boca visitará a River con un triunfo y un gol de ventaja

Deportes

Boca ganó la primera batalla en un partido muy violento que tuvo muy poco de fútbol. En realidad, fue un espectáculo bochornoso que tuvo su punto máximo a los 31 minutos del primer tiempo, cuando después de una infracción descalificadora de Gallardo a Cascini, el mediocampista de Boca le fue a recriminar insultándolo y el de River le tiró un cabezazo que no llegó a destino. El árbitro Martín los expulsó a los dos, pero en lugar de calmarse los ánimos, se produjo una batalla campal, donde no faltaron empujones, topetazos y hasta trompadas. La más grave fue la que recibió Abbondanzieri de parte de Gallardo y la que el arquero de Boca le pegó al preparador físico de River, Gabriel Macaya, dejándolonocaut en la mitad de la cancha. Insólitamente, Martín no expulsó a nadie más por esos incidentes.

Antes Boca se había puesto en ventaja con un gol de Schiavi, que cabeceó luego de un forcejeo con Amelli, aprovechando un centro de Barros Schelotto. Después también se tuvo que ir expulsado Garcé, quien le tiró una «patada voladora-» a Clemente Rodríguez. De fútbol, en ese primer tiempo no se vio absolutamente nada. En la segunda etapa, Carlos Bianchi, con mucha astucia, hizo ingresar a Tevez por Caneo para tratar de aprovechar el hombre que tenía de más y obligar a River a retrasar sus líneas.

En consecuencia, el partido se jugó prácticamente en campode River, con Boca buscandoun segundo gol que le dieratranquilidad para afrontar la revancha el jueves próximo. Tuvo cuatro situaciones claras, dos las falló por milímetros y en las otras dos se lució el arquero Germán Lux, que fue una de las figuras de este pobre partido.

Boca ganó 1 a 0 en un encuentro donde no hubo enfrentamiento de barras bravas en las tribunas (no se permitió el ingreso a la parcialidad visitante), pero sí lo hubo dentro de la cancha.

La diferencia de un gol no le da ninguna garantía a Boca para llegar a la final de la Copa Libertadores. Faltan 90 minutos y esperemos que sean de fútbol y no de golpes arteros y protestas airadas.

Dejá tu comentario