8 de mayo 2011 - 10:31

Boca volvió a sonreír gracias a Palermo y Riquelme

Boca cambió la cara, jugó con autoridad y de la mano de los históricos Martín Palermo y Juan Román Riquelme consiguió oxígeno a una semana del superclásico, tras imponerse por 2 a 0 sobre Argentinos Juniors, en la Paternal, en un partido correspondiente a la decimotercera fecha del torneo Clausura de fútbol.

Palermo y Riquelme -que salió en el entretiempo por una dolencia muscular- marcaron los goles visitantes, a los 3 y 20 minutos, respectivamente.

El elenco dirigido por Julio Falcioni salió con mucha determinación desde el inicio, se mostró compacto entre líneas, con buenos niveles individuales y supo aprovechar los numerosos errores del rival.

En tanto, Argentinos dio muchas ventajas en la línea de fondo, sus volantes perdieron en la pelea de la mitad de la cancha y careció de peso ofensivo.

Boca avisó en su primera llegada, con un cabezazo de Palermo apenas desviado a los 2 minutos, pero 60 segundos más tarde, el goleador no falló, aprovechó un rebote corto que dejó Nicolás Navarro tras un remate de Pablo Mouche y con otro golpe de cabeza abrió el marcador.

La rápida apertura del marcador comenzó a marcar el rumbo de lo que sería el partido, con ambos equipos repartiendo la tenencia del balón, pero siendo Boca el que mostraba más argumentos y peligrosidad.

Sobre los 19 minutos, Nicolás Berardo cometió una dura infracción sobre Cristian Chávez en la puerta del aérea, Riquelme convirtió el gol de tiro libre y desató las protestas de los jugadores locales.

Los futbolistas de Argentinos habían interpretado que se trataba de un tiro libre indirecto por tratarse de un "planchazo", pero el árbitro nunca levantó el brazo indicando lo contrario y convalidó el tanto de Román.

El local recién pudo inquietar a Cristian Luchetti cuando se jugaban 25 minutos: Berardo lanzó un centro desde la izquierda y la pelota se cerró, impactando en el palo izquierdo del arquero visitante.

Sin embargo, tras esta llegada producto de la fortuna, Boca estuvo a punto de liquidar el pleito con un potente zurdazo de Palermo que impactó en el travesaño, tras recibir un centro de Pablo Mouche desde la izquierda.

Sobre el cierre de esa primera parte, Boca contó además con un cabezazo en soledad de Juan Manuel Insaurralde -que se fue apenas desviado- y un mano a mano de Mouche que tapó Navarro.

En el complemento, Boca se recostó unos metros más atrás y cedió la pelota al local, pero los futbolistas de Argentinos seguían con serias dificultades para generar peligro.

Dentro de este panorama, cada réplica visitante hacía temblar a la última línea de Argentinos y parecía mucho más cercano el tercer gol de Boca que el descuento local.

Los minutos pasaron, Argentinos apenas pudo rematar de media y larga distancia, llenar el área de Boca de centros y nada más, mientras que el equipo de la Ribera se fue con una sonrisa de cara al esperado partido con River.

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