Estalla escándalo en Boca por un controvertido convenio con AySA por $3,2 millones

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La denuncia fue presentada por el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa. Allegados a los actuales directivos de la empresa dijeron que se le ofreció a River el mismo contrato y fue rechazado.

El presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, encendió la mecha de la polémica cuando en el programa de Gustavo Silvestre, que se emite por el canal de noticias C5N, denunció que, durante el Gobierno de Mauricio Macri, AySA, que en ese lapso estuvo a cargo del empresario José Luis Inglese, le pagaba $3,2 millones a Boca, club que fue conducido hasta diciembre pasado por Daniel Angelici, amigo personal y operador judicial del expresidente.

AySA dependía de la Secretaría de Obras y Servicios Públicos, presidida por Daniel Chaín, en la órbita del Ministerio del Interior, Obras Públicas y Vivienda de Rogelio Frigerio. El legislador fundamentó esa acusación en constataciones que habría hecho su esposa Malena Galmarini, actual presidenta de la empresa de servicios públicos, quien no bien se hizo cargo ordeno una auditoría, en la que se encontraron ciertas irregularidades y se constató, hasta ahora, que el macrismo dejó la compañía con un déficit de al menos 14 mil millones de pesos.

“Una empresa como Aysa, que se debería de ocupar de poner caños para que la gente tenga agua y cloacas, le pagaba $.3.200.000 por mes a Boca para invitar periodistas a la cancha”, fue la frase lacónica del titular de la Cámara Baja, pero que tuvo algunos errores conceptuales, ya que esa suma era anual. Allegados a la gestión de la empresa durante el macrismo dijeron que el contrato existió, pero que nunca se llegó a pagar por la crisis económica. “Era un esquema de relacionamiento com tiene cualquier empresa con los clubes como tiene los bancos o las empresas privadas”, dijeron.

También hicieron pública una copia de la propuesta, en la que se detalla que la contraprestación de Boca eran 6 plateas por partido, permiso para que los invitados tomen fotos en el campo de juego, 30 entradas al museo, visitas al entrenamiento y tres camisetas firmadas por el plantel profesional. Entre los fundamentos con que se justificó ese desembolso exorbitante que nada tiene que ver con las obras sanitarias para la que fue creada la empresa se habla de “la importancia de conocer el Mundo Boca”, las “relaciones sociales” entre la compañía estatal con la comunidad y “las vivencias y la mística” que despierta la Bombonera.

La primera factura que presentó Boca fue por $ 2 millones, en concepto de “contrato de sponsoreo”, con vigencia desde el 1° de septiembre de 2019 hasta el 31 de agosto de 2020 y, según consta en el documento, el acuerdo se había firmado el 26 de agosto pasado, es decir, después de la contundente derrota de Maurico Macri en las PASO. Allegados a la actual dirección de Aysa ratificaron que el monto del contrato es el que reveló Massa y que en la factura figuran $ 2 millones porque era la primera.

Al mismo tiempo informaron que durante el pasado Gobierno el mismo convenio, y con un valor similar le fue ofrecido a River, pero los dirigentes del club de Núñez lo rechazaron, alegando que no querían tener ninguna relación con el Estado. Ante este escándalo, Galmarini ordenó que se cancele el convenio y que no se efectúe ningún pago a Boca.

“Habiendo tomado conocimiento de la existencia de un supuesto convenio firmado con la entidad de la referencia le solicito tenga a bien abstenerse de realizar pago alguno. Asimismo remita a la Dirección de Asuntos Jurídicos, a fin de que dé la intervención de su competencia, la documentación respaldatoria que acredite el debido cumplimiento de lo dispuesto por el manual de procedimientos de gestión de contrataciones de obras, bienes y servicios”, dice el comunicado que le envió a Jorge Ripoll, director de Administración de Finanzas y Compras de AySA.

Desde el lado de Boca, el actual presidente, Jorge Amor Ameal, señaló desde Lima que el club investigará la denuncia efectuada por Massa. “Aparecieron cosas muy tristes, como que Aysa aportaba dinero, una cosa que no se puede entender, involucrando a periodistas, que tampoco es bueno, porque no le hace bien a Boca. Lo investigaremos”, prometió el mandamás “xeneize”.

Antecedente

En febrero de 2017, hubo una denuncia que no tomó demasiada relevancia y que también se trataba de un convenio similar al que se destapó en la últimas horas con AySA. A principios de ese año se divulgó la noticia de que el PAMI, que estaba presidido por Carlos Regazzoni, le cedió a Boca una suma millonaria en concepto de un acuerdo inexplicable.

A pesar de la crisis por la que atravesaba el Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados, su titular logró firmar un convenio para beneficiar a Boca por un monto de $ 37.825.360,75, en concepto de “formalizar acciones de cooperación y asistencia institucional, en el marco de las funciones que les son propias”.

La única “pista” que ofreció ese convenio -cuya duración fue de dos años- fue que su fin sería “impulsar actividades afines tendientes a profundizar la articulación de ambas instituciones”. En ese marco, la Peña Pinamar de Boca donó al Centro de Jubilados de esa ciudad balnearia una silla de ruedas de plástico, que fue entregada por el entonces vicepresidente “xeneize”, Royco Ferrari.

El extraño acuerdo se rubricó el 29 de septiembre de 2016 y provocó que el defensor de la tercera edad, Eugenio Semino, declarara que “el contrato es una vergüenza. Queremos que se acabe toda esta clase de convenios espurios y a espaldas de los reales beneficiarios del PAMI, que son los jubilados”.

Lo concreto es que, más allá de los aspectos legales de este tipo de convenios, el tema pasa más por el aspecto ético y moral, ya que en el caso de AySA, durante la gestión macrista, diversos municipios denunciaron atrasos en obras, promesas de extensión de redes incumplidas y problemas con los servicios.

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