9 de abril 2001 - 00:00

Canadá quedó atrás y sólo falta un paso

De antemano se conocía el argumento de la película y quiénes eran los actores. Sólo faltaba saber si cada uno iba a actuar de acuerdo con sus antecedentes; y eso ocurrió. Argentina y Canadá protagonizaron el último acto de cara a intentar volver al grupo mundial de la famosísima Copa Davis, que nos tiene ausentes desde hace casi una década. Los motivos fueron varios y algunos hasta justificados. Dedos mágicos que nos quitaron la posibilidad de ser cabeza de serie en el año '92, mandándonos a la bolsa con la mala fortuna de que nos tocara Estados Unidos con Sampras, Agassi y McEnroe en Hawaii.

La mala suerte siguió persiguiéndonos, impidiendo los sorteos jugar de local contra equipos que en el Buenos Aires Lawn Tenis no hubieran sacado ningún punto. En otros casos, como en México y Chile, los responsables fuimos nosotros mismos al perder dobles que estaban absolutamente ganados.

En fin, la cuestión es que por un motivo u otro Argentina no está entre los 16 mejores equipos cuando en realidad tiene jugadores para estar.

Esta última escala que representa Canadá en Córdoba Lawn Tenis no ofrecía ningún tipo de riesgo. Encima Gaudio jugó como los dioses y de, entrada nomás, los chicos le dieron un golpe de KO que no permitió ningún tipo de recuperación.

Analizar los partidos con los canadienses no tiene sentido. La diferencia fue sideral pero, no confundirse, ellos parecieron más malos de lo que son porque los nuestros son mejores de lo que creemos.

Argentina hoy es potencia en el mundo. Nadie quiere enfrentarnos en Buenos Aires porque por otra parte el menú de jugadores de que dispone Franco Davin es inagotable.

Hay que pensar que quedaron afuera jugadores como Guillermo Coria, que descuento va a estar en setiembre entre los titulares; Mariano Zabaleta, que sigue teniendo crédito, o David Nalbandian, como posibilidad de integrar el doble del futuro junto a Coria.

Olvidémonos de Canadá. Lo que importa es saber cómo sigue esta historia. Hay que pensar en el último capítulo.

El miércoles será un día clave, más aún que los días 21, 22 y 23 de setiembre, cuando sea la hora de jugar. El miércoles en Roehampton, en las afueras de Londres (sede la Federación Internacional), en la misma oficina en donde hace exactamente un año nos perjudicaron con un fallo injusto luego del bochornoso episodio de Santiago de Chile, se realizará el sorteo que determinará con quién vamos a jugar para volver al grupo mundial.

Argentina será cabeza de serie. Hoy es el segundo equipo con jugadores mejor clasificados en el ranking mundial (se lo toma a Estados Unidos con los jugadores que van a jugar). Si consideran a Sampras y Agassi, que dicho sea de paso anunciaron su retiro de la competencia, son los número uno, quedando España número dos y Argentina, tres.

Los posibles equipos que pueden enfrentarse con nuestro país son Bélgica, Italia, Rumania, India, Ecuador, Marruecos, Croacia o Uzbekistán. La clave pasa por el sorteo porque con Marruecos, Bélgica, Croacia y Uzbekistán nuestro país nunca jugó, por lo que también se sorteará la condición de local. Con Italia, Ecuador, Rumania e India jugaremos de local por haberlo hecho de visitante en la última oportunidad.

En fin, son todas especulaciones sobre datos reales. Lo más importante va a pasar por el nivel de nuestros jugadores y es en eso justamente en lo que creo.

La única duda que me genera el equipo es el dobles. Ninguna de las variantes me convenció. Hoy, con la modificación del reglamento que permite cambiar a un singlista el domingo, no se puede poner a una pareja conformada por doblistas exclusivamente.

Hay que pensar en un tercer singlista, que además juegue bien dobles. Tanto Puerta como Calleri lo hacen pero juntos no conformaron. Yo sigo con una idea fija y es que por fin hagan jugar a Coria y Nalbandian en los torneos para que Argentina tenga en el futuro un doble competitivo con Coria en la multifunción. No tengo dudas de que Coria en setiembre estará entre los mejores tenistas argentinos de acuerdo con el ranking de la ATP. Squillari tiene mucho para defender y Coria nada. Ojalá Franco pueda lograr el objetivo, en ese caso tendremos a tres argentinos entre los 20 mejores del mundo y el problema será para Franco Davin.

Un lindo problema, pero cierto.

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