El argentino Guillermo Cañas apeló ante la Unión Europea (UE) y demandó a la Agencia Mundial Antidoping (AMA) y a la Asociación de Tenistas Profesionales en reclamo de un esclarecimiento absoluto del caso de dóping por el que fue acusado y sancionado con 15 meses de suspensión.
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El abogado Cedric Aguet aclaró en declaraciones a una agencia internacional de noticias que tuvieron repercusión en medios locales que a Cañas no le interesa el dinero, sino dejar limpio su nombre "de una vez y para siempre".
"Cañas quiere cambiar el sistema de control antidoping, que sacrifica constantemente a deportistas inocentes", añadió Aguet, en afirmaciones que coinciden con la postura original del jugador.
El tenista nacido en Tapiales regresó al circuito en septiembre del año pasado después de haber permanecido 15 meses suspendido debido a un polémico caso de dóping.
Cañas había sido acusado de la ingestión de un diurético en el ATP de Acapulco, jugado en marzo de 2005.
"El código mundial antidoping de la AMA no admite distinciones entre sustancias elevadoras del rendimiento y sustancias que lo disminuyen, simplemente dice que si tienes una sustancia en tu cuerpo, debes ser suspendido un año", alegó Aguet.
Entonces, Cañas, el 18 de junio último presentó ante la UE una demanda contra la AMA y la ATP por haber infringido los artículos 81 y 82 del Tratado de la Unión, que se refieren a la "política de libre competencia".
La intervención en el deporte más famosa en la historia de la UE es el "caso Bosman", sentencia dictada en 1996 que le dio la razón a un futbolista.
Jean Marc Bosman, un futbolista belga, logró que se respetara "la libertad de circulación de personas, incluidos los futbolistas", ya que ese es un derecho garantizado por los Tratados de la UE.
El abogado de Cañas dice que la AMA "abusa de posición dominante" e "influye en las competiciones del tenis masculino sobre bases excesivas e inválidas", cuestiones a las cuales se refieren los artículos alegados en la demanda ante la UE.
Con la sanción de dos años de suspensión, el jugador, que era pocos meses antes el número ocho del mundo, fue cayendo hasta desaparecer del ranking mundial.
El 23 de mayo de 2006 la Corte Arbitral del Deporte (CAS) reconoció que Cañas "no tuvo intención" de doparse y redujo la pena a 15 meses.
Tras regresar en septiembre de ese mismo año Cañas protagonizó un imponente ascenso, incluyendo dos victorias en marzo de 2007 sobre el suizo Roger Federer, que lo llevaron a sus 29 años al puesto 17 del ranking y al número uno de Argentina.
Aguet alega que los diuréticos sólo "disminuyen el rendimiento", pero está comprobado que son también una sustancia que contribuye a ocultar la ingesta de otras, por ejemplo, los anabolizantes.
Por ese motivo forman parte de la lista de sustancias prohibidas.
El abogado sostiene que la orina de Cañas tenía una "densidad normal", y que eso demuestra que no se diluyó sustancia previa alguna.
Cañas, disconforme con el fallo de la CAS, pidió a la Corte Suprema suiza una revisión del proceso pero el fallo fue confirmado.
"Podríamos haber ido otra vez a la Corte Suprema suiza, pero es una pérdida de tiempo. Por eso recurrimos a la UE", asegura Aguet, que recuerda el "caso Rusedski".
El tenista británico Greg Rusedski fue absuelto en abril de 2004 pese a un positivo de nandrolona.
"¡La ATP le dio las píldoras!", recordó Aguet, quien también defendió en su momento al futbolista holandés Frank de Boer, suspendido por un año en 2001 tras dar positivo de nandrolona.
"No se les puede pedir a los deportistas que no tomen suplementos vitamínicos. Todos saben que el deporte de alto rendimiento es malo para la salud", añadió el abogado, en declaraciones que difundió hoy la agencia alemana de noticias DPA, recogidas por varios medios de la Argentina.
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