China cerró los Juegos Olímpicos de Pekín perfilándose como máxima potencia del deporte mundial al encabezar por primera vez en su historia el medallero general.
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Los chinos arrebataron la supremacía olímpica a Estados Unidos con 51 medallas de oro y 100 preseas en total, contra 36 de oro de los norteamericanos y 110 en total.
Cuatro años atrás Estados Unidos había sumado 36 oros contra 32 de China.
Tan importante como la cantidad de oros chinos es el dato de que el país anfitrión ganó medallas en 26 de los 28 deportes del programa olímpico. Nadie en la historia sumó medallas en tantos deportes, excepto la Unión Soviética con 27 en los Juegos boicoteados de Moscú 80.
Fuera del duelo chino-estadounidense se destacó el "rush" final que le permitió a Rusia ser tercera y la gran actuación de Gran Bretaña, cuarta con 19 oros tras ser décima hace cuatro años con nueve. Londres 2012 llega con buenos augurios para los británicos.
Alemania subió del sexto al quinto puesto en la comparación con Atenas y Australia bajó del sexto al cuarto, mientras Corea del Sur protagonizó un fuerte ascenso, de nueve a 13 oros para capturar la séptima posición.
Japón, que hace cuatro años fue quinto con 16 oros, se desfondó en Pekín perdiendo el 50 por ciento de la conquista y cayendo al octavo puesto. Italia y Francia completaron en Pekín las diez primeras posiciones.
España terminó en el puesto 14 con cinco oros y 18 medallas en total. Aunque no alcanzaron a superar las 22 preseas de Barcelona 1992, ni igualaron las 19 de Atenas 2004, los españoles sumaron una considerable cantidad de medallas en el último tramo de los Juegos, y con cinco oros salvaron su imagen.
Entre los latinoamericanos, Cuba perdió la primacía en el deporte regional que había ostentado por las últimas cuatro décadas, superada por el ascendente Brasil.
El medallero final situó a la isla en el vigésimo séptimo puesto, con 24 medallas pero sólo dos de oro. Brasil se ubicó vigésimo segundo, con 15 preseas pero tres de oro.
Cuatro años atrás, en los Juegos de Atenas 2004, Cuba se había ubicado undécima, con 27 medallas, nueve de ellas de oro. Brasil había sido décimo sexto, con 10 preseas, la mitad de ellas de oro.
Argentina se situó como tercera potencia del deporte latinoamericano gracias a sus dos oros y cuatro bronces, el mismo balance de Atenas.
México cerró su mejor actuación desde Los Angeles 84 al sumar dos oros.
República Dominicana y Panamá fueron las otras dos naciones latinoamericanas que escucharon sonar su himno en Pekín: los caribeños gracias al boxeo, los centroamericanos gracias al atletismo.
Colombia, Chile y Ecuador cumplieron un papel menor en cuanto a medallas, y la tabla se cierra con la gran desilusión latinoamericana, el deporte bolivariano de Hugo Chávez: apenas un bronce.
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