17 de marzo 2004 - 00:00

Con las manos vacías

Esta vez no se le podrá echar culpas a la altura. Acertó Borja ante la salida de Navarro Montoya y decretó un triunfo que parecía lejano en el campo de juego. Independiente diagramó un esquema para hacer correr la pelota y no a sus jugadores. Siempre por el medio, y tuvo sus oportunidades de llegar con peligro, aunque en la libreta de apuntes quedaran algunas intervenciones de Navarro Montoya, que fueron significativas.

De todas maneras, Independiente tuvo algunas actitudes destacables: salió a jugarle (con el aconsejable ritmo lento) la pelota en el medio a los ecuatorianos, regaló el protagonismo en la zona de salida, para producir-mayor desgaste en los jugadores de El Nacional y buscar espacios para algún remate de lejos.

De todas formas siempre jugó sobre el filo de la navaja. Tanto que Navarro Montoya debió sacaralgunas pelotas más que complicadas y hasta el palo le dio la derecha a Independiente.

Sin embargo, el diagrama de Pastoriza se puede decir que fue hecho a la medida de una altura (2.830 metros) para evitar los ahogos y buscar el punto que les hacía falta. Oportunidades no le faltaron para mover la red.

Aunque fue Borja, en una buena jugada de Ascencio, que elevó la pelota sobre Navarro Montoya.

Pastoriza procuró cambios, darle un poco de aire fresco a sus jugadores. Entraron Caggiano, Losada y Manso e Independiente estuvo cerca del arco ecuatoriano. Tres tiros libres y alguna pelota que quedó «boyando» en el área, pero nada más.

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