Decepción por el poco público en el Mundial de atletismo
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Las tribunas lucen vacías.
"Por ejemplo, los decatletas tienen una tradición de dar una vuelta de honor (tras su participación el domingo) pero les pedimos que dejaran la pista. La tradición fue rota. Pero créanme que el error no pasará de nuevo. Estamos aprendiendo y aprendiendo con gusto", señaló.
El atletismo no es un deporte tan popular en Rusia como lo es el hockey sobre hielo o el fútbol.
La derrota de sus saltadoras de longitud, incluida la estrella Darya Klishina, el domingo fue un duro golpe para Rusia y habrá mucha presión para Elena Isinbayeva el martes en la final de garrocha.
El canal de televisión Rossiya One no abrió este lunes su boletín de deportes con el atletismo sino con el triunfo del equipo ruso femenino de espada en el Mundial de esgrima de Budapest.
"¿Cómo puede ser que un Mundial de atletismo vaya a un país que no sigue el atletismo?", preguntó el decatleta alemán Pascal Behrenbruch.
Según algunas fuentes, la actual capacidad del estadio Luzhniki fue reducida a 50.000 asientos al cubrirse una parte de las tribunas, dejando solo 33.000 entradas al público, si no se cuenta a la prensa y a los invitados.
Una de las causas puede ser el precio alto de las entradas en una ciudad cara en la que un café puede costar diez dólares. Los precios van de 100 rublos (tres dólares) a 1.000 y 2.000 rublos.
Moscú no parece haberse enterado del Mundial de atletismo, uno de los eventos deportivos más importantes tras los Juegos Olímpicos y el Mundial de fútbol.
Los carteles son la única evidencia y la época no ayuda ya que los moscovitas dejan casi desierta la ciudad en agosto por vacaciones.
Críticos del estadio Luzhniki, un icono local construido parcialmente por voluntarios, que se inauguró en 1956 durante la guerra fría, celebrarán que después del Mundial de atletismo será demolido para una completa renovación de cara al Mundial de fútbol.
Luzhniki estará cerrado durante unos años y será abierto a tiempo para albergar la Copa de las Confederaciones de fútbol en 2017 y el Mundial de 2018, donde será sede de la final.




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