La camiseta que Diego Armando Maradona utilizó en los primeros meses de su carrera profesional volvió a poner en escena el creciente negocio internacional de los objetos deportivos históricos. La prenda, correspondiente a su etapa en Argentinos Juniors cuando tenía apenas 16 años, fue ofrecida por la plataforma estadounidense Goldin dentro de un lote de memorabilia futbolística.
La pieza tiene una particularidad que eleva su atractivo para los coleccionistas: habría sido utilizada el 10 de febrero de 1977, en un amistoso entre Argentinos Juniors y San Lorenzo, apenas 17 días antes del debut de Maradona con la Selección Argentina. El encuentro terminó 3-0 para el conjunto de La Paternal y Maradona marcó el tercer gol.
Según la información publicada durante la subasta, la oferta había llegado a u$s7.500 después de seis pujas, aunque el monto podía incrementarse en las horas finales.
La prenda es blanca, con detalles rojos, lleva el escudo circular de Argentinos Juniors en el centro del pecho y el número 10 en la espalda. Su estado de conservación refleja el paso de casi cinco décadas: presenta manchas, pequeñas marcas, deformaciones en la tela y desgaste en cuello y puños.
En su interior conserva una etiqueta con la inscripción "Puro algodón" y el talle 42. La numeración roja, además, tiene una línea blanca interna.
Más allá del estado de la camiseta, el principal componente de valor está en su procedencia y en el momento histórico al que pertenece.
Maradona había debutado oficialmente en Primera División el 20 de octubre de 1976, apenas diez días antes de cumplir 16 años. Su estreno con la Selección mayor llegó el 27 de febrero de 1977, cuando ingresó frente a Hungría en la Bombonera.
Por eso, la camiseta representa una de las últimas actuaciones de Diego como joven promesa de Argentinos Juniors antes de convertirse en internacional argentino.
El negocio está en la autenticidad
Para este tipo de piezas, el precio no depende únicamente de la fama del deportista. La procedencia, la autenticación, el contexto deportivo y la posibilidad de vincular físicamente el objeto con un partido determinado son elementos centrales para determinar su valor en el mercado de memorabilia.
En este caso, la camiseta está acompañada por documentación destinada a respaldar su origen. Entre los documentos aparece un certificado de Leipzig Galleries, que atribuye la camiseta al amistoso frente a San Lorenzo a partir de documentación, imágenes, grabaciones y características físicas de época.
El expediente también incluye un certificado del Museo San Siro, una declaración de René Houseman, campeón mundial con Argentina en 1978, y una carta de procedencia firmada por Pier Angelo Brivio, presidente de la Unión Italiana de Coleccionistas Olímpicos y Deportivos.
La documentación, sin embargo, tiene una salvedad: el material visual disponible no permite establecer una coincidencia fotográfica individualizada de la camiseta con una imagen concreta del partido. Es decir, el valor del lote está sustentado por el conjunto de evidencias y documentación de procedencia, no exclusivamente por un photo match.
Maradona, una marca millonaria en el mercado de memorabilia
El caso permite dimensionar hasta dónde puede llegar la cotización de los objetos vinculados con el astro argentino.
La referencia más importante continúa siendo la camiseta que Maradona utilizó contra Inglaterra en los cuartos de final del Mundial de México 1986. Sotheby's la vendió en 2022 por u$s9,3 millones, convirtiéndola en ese momento en la camiseta de fútbol utilizada en un partido más cara de la historia.
La camiseta de 1986 tenía un diferencial difícil de igualar: estuvo puesta durante el partido en el que Maradona marcó la "Mano de Dios" y el denominado "Gol del Siglo".
El mercado volvió a ponerle precio a otro objeto de aquella misma jornada. En agosto de 2026, la pelota Adidas Azteca utilizada durante el segundo tiempo de aquel Argentina-Inglaterra fue vendida por u$s3,35 millones en Heritage Auctions.
Subastan la camiseta que Diego Armando Maradona usó en Argentinos Jujors cuando tenìa 16 años, antes de debutar en la Selección Argentina.
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La cifra quedó por debajo de una estimación previa de hasta u$s10 millones, pero igualmente convirtió al balón en otra de las piezas de memorabilia futbolística más valiosas asociadas con Maradona.
El contraste muestra la amplitud del mercado: desde una camiseta de los comienzos de su carrera que parte de miles de dólares hasta objetos de su etapa mundialista capaces de alcanzar cifras millonarias.
Un mercado que transforma historia deportiva en activos de colección
El fenómeno excede a Maradona. Las camisetas utilizadas por grandes figuras del fútbol, pelotas de partidos históricos, botines y otros objetos personales se convirtieron en una categoría dentro del mercado internacional de coleccionables.
La lógica económica es particular: se trata de bienes únicos o extremadamente escasos, cuya oferta prácticamente no puede aumentar. Una camiseta usada por un futbolista en un partido específico no puede reproducirse para generar otra pieza idéntica.
Por eso, el precio termina determinado por una combinación de escasez, autenticidad, importancia histórica, estado de conservación y demanda de coleccionistas.
El mercado también muestra que no todas las piezas de una misma figura alcanzan valores similares. La camiseta de Maradona frente a Inglaterra tenía una combinación excepcional de factores: Mundial, rivalidad histórica, dos goles icónicos y una actuación que quedó incorporada a la historia del fútbol.
La camiseta de Argentinos Juniors pertenece a otro segmento: el de los objetos que permiten reconstruir los primeros capítulos de una carrera legendaria.
La otra pieza histórica del lote
La subasta también incluyó una pelota utilizada en la primera Copa del Mundo, disputada en Uruguay en 1930, durante un partido entre Estados Unidos y Bélgica.
La combinación de ambos objetos resume la lógica de este mercado: por un lado, una pieza correspondiente a los primeros pasos de una de las máximas figuras de la historia del fútbol; por otro, un elemento físico vinculado con el nacimiento mismo de la Copa del Mundo.
En el caso de Maradona, además, existe un elemento adicional que sostiene el interés de largo plazo: la escasez de material auténtico de sus primeros años. Una camiseta de 1977 no representa solamente un recuerdo de un partido: es un documento físico de la etapa previa a que el futbolista argentino se transformara en una figura global.
Maradona permaneció en Argentinos Juniors hasta 1980 y disputó allí 166 partidos, con 116 goles, antes de continuar su carrera en Boca Juniors y luego dar el salto al fútbol europeo.
Así, casi medio siglo después de aquella noche frente a San Lorenzo, una camiseta que costó originalmente apenas el valor de una indumentaria deportiva vuelve a circular como un activo de colección cotizado en dólares, dentro de un mercado internacional que sigue asignándole valor económico a los objetos capaces de conservar una parte de la historia del "10".