Se considera al director técnico de un equipo, más allá del deporte, como una guía, un ejemplo a seguir, un conductor, aquél que traza los lineamientos de sus jugadores. Pero parece que a Sasa Boskovic no le explicaron del todo bien su función.
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El técnico de la selección femenina de handball de Serbia daba indicaciones fuera de la cancha y cuando una rival noruega se acercó a la banda para iniciar una jugada, el DT comenzó a tironearle la camiseta y a agarrarla del brazo para evitar que pueda continuar.
Curiosamente, Boskovic no fue sancionado, porque según la Federación Europea de Handball los árbitros no vieron la jugada y no elevaron un informe al respecto. Un detalle revelador: el máximo certamen continental, donde ocurrió el episodio, se juega en Serbia.
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