Mantuvo el seleccionado español su invicto tras superar en el primer partido de la segunda fase a Turquía por 87-64. En esta ocasión los dirigidos por Javier Imbroda basaron su triunfo en un importante porcentaje de triples anotados: 12 de 24. Mientras que los brasileños sufrieron pero superaron a Angola por 86-83 en tiempo extra. Marcelino fue nuevamente el quien con 25 puntos lideró el ataque de los cariocas. Con estos resultados ambos conjuntos se aseguran un lugar en los cuartos de final del campeonato.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
No era la primera protesta, pero los problemas no habían pasado a mayores. Si acaso podía detectarse cierto nerviosismo dentro del conjunto dirigido por Dogan Hakyemez.
España, mientras tanto, hacía su trabajo ajena a la película de los turcos. A base de triples y de un mayor equilibrio colectivo, la selección nacional dominaba sin problemas tras algunas pequeñas complicaciones contra una zona pensada para frenar a Pau Gasol que era una invitación para los tiradores (32-42).
Además, Gasol ni siquiera pisaba la pista. No tenía sentido y la sinrazón turca explotó tras un balón dividido. Ibrahim Kutluay y Felipe Reyes lucharon por la pelota y el alero del Panathinaikos recibió un golpe fortuito que le obligó a retirarse.
En la confusión del cambio los turcos montaron en cólera y prendieron la mecha. El secretario general de su Federación, Emir Turam, y su presidente, Turgay Demirel, abandonaron su puesto en la grada para sumarse a la tangana.
El árbitro australiano salió del paso con otra técnica, ésta sobre el banco de Turquía. Mayberry y su compañero tuvieron que salir escoltados por la policía, que retiró la acreditación al presidente Demirel.
España, mientras tanto, reponía fuerzas en el vestuario con toda tranquilidad. Tenía al rival descompuesto, el marcador a favor y la ocasión de cerrar el pase a cuartos en la mano, así que volvió a la pista pendiente, única y exclusivamente, de hacer su trabajo, y lo completó en el tercer tramo (44-63 m.30).
Esta vez el vetusto pabellón de Ankara quedaba muy lejos, el público carecía de la misma fuerza que en la capital turca y el equipo de Hakyemez participa como uno más, no con el cartel de anfitrión colgado del cuello.
Sobre la cancha, todo resuelto. España dominó el tiempo restante con la misma autoridad que hasta ahora ha demostrado en Indianápolis (56-79 M.36), donde continúa invicta, y dejó atrás un nuevo capítulo en la búsqueda de medalla al asegurarse un puesto en cuartos de final que aún dio para que Kutluay recibiese otra técnica (m.34).
Dejá tu comentario