Michael Schumacher logró su sexto título en la Fórmula 1. Aunque ayer llegó en octavo lugar, aventajó por dos puntos al finlandés Kimi Raikkonen y eso le alcanzó para quedarse con el título. De esta manera, superó el récord que ostentaba Juan Manuel Fangio con la obtención de cinco campeonatos, tema al que -específicamente-hizo referencia el piloto alemán y fue categórico: «Fangio está a un nivel mucho más alto al que yo me veo a mí mismo. Absolutamente no hay comparación. No se puede comparar a Fangio en los tiempos actuales».
Potencia mental, pasión sin límites por la punta, profesional riguroso y de una decisión llamativa, Michael Schumacher confirmó ayer su ingreso en la historia de la Fórmula 1, más allá de los avances tecnológicos que relativizan la comparación con Juan Manuel Fangio.
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El alemán, de 34 años, se consagró con su Ferrari séxtuple campeón de la Fórmula 1, el máximo ganador en toda la historia de la categoría, luego de terminar en el octavo puesto en el Gran Premio de Japón en el que tuvo una rotura por un toque y estuvo dos veces a punto de embestirse con su hermano Ralf.
Ferrari, a su vez, retuvo la Copa de Constructores afianzado sobre todo por el triunfo del compañero del campeón, el brasileño Rubens Barrichello, el segundo suyo en la temporada y el séptimo de su carrera.
El finlandés Kimi Raikkonen quedó a dos puntos de Michael Schumacher, después de una temporada magnífica a pesar de la frustración de ayer, en la que corrió en inferioridad de condiciones, en un equipo (McLaren) que no atinó en todo el año a presentar un modelo 2003 que había prenunciado como « revolucionario» para la categoría.
Michael Schumacher -que en todas las marcas de la Fórmula 1 es el más ganador excepto en la obtención de «pole position», en la que es superado sólo por el fallecido brasileño Ayrton Senna-, estrechó en un largo abrazo a Barrichello, siempre un fiel colaborador suyo en las pistas.
Su consagración en Suzuka fue esforzada y es fruto de la recuperación en las dos carreras precedentes, que ganó cuando el colombiano Juan Pablo Montoya -que ayer abandonó- se acercaba a su liderazgo, una tendencia que cambió al adoptar la Federación Internacional de Automovilismo una controvertida decisión sobre los neumáticos que favoreció a las Bridgestone que utiliza Ferrari.
Schumacher largó desde el 14° puesto y ayer llegó a estar último por un toque en pista con el japonés Takuma Sato en la primera parte de la carrera, debido a un error suyo muy evidente. Sin embargo, hizo gala de toda su capacidad para terminar en el octavo puesto y lograr la coronación.
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