Gravísimo: suspenden el partido San Lorenzo-Vélez por el asesinato de un joven hincha

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Un joven hincha de Vélez murió esta tarde baleado cuando se trasladaba en un micro a presenciar el partido que iba a disputar su equipo con San Lorenzo, en el Bajo Flores, y posteriormente los simpatizantes del elenco de Liniers hicieron suspender el encuentro enfurecidos por el asesinato.

El secretario del club, Julio Baldomar, confirmó que el joven fallecido se llamaba Emanuel Alvarez, de 21 años, y era allegado al plantel, cuyos integrantes se fueron llorando al vestuario.

Alvarez fue herido gravemente en su tórax cuando era trasladado al hospital Piñero, donde murió minutos después de las 16:00, confirmó el titular del SAME, Alberto Crescenti. "Presentaba un impacto de bala a la altura del tórax, que recorrió abdomen. La bala impactó en el costado derecho de la tetilla", informó el facultativo a la prensa.

En tanto, minutos después fue ratificada la noticia por el presidente de Vélez, Alvaro Balestrini, quien además de informar sobre el chico fallecido.

En tanto, otras dos personas resultaron heridas en el mismo episodio, uno de ellos producto de un botellazo que le arrojaron desde el exterior del micro. Ambas personas fueron atendidas en el hospital Piñero.

La noticia insólita y hasta indignante la dio el jefe a cargo del operativo, comisario inspector Daniel Fernández, quien negó inicialmente que hubiera muerto un hincha y atribuyó ese hecho a la "desinformación" de la prensa.

"No pasó nada, el periodismo exageró, el chico está herido", sostuvo Fernández, cuando Alvarez ya estaba muerto.

Lo cierto es que el joven recibió un balazo cuando el micro se trasladaba hacia el estadio de San Lorenzo, a la altura del complejo deportivo de Huracán, denominado "La Quemita".

Sobre el crimen hay dos versiones, ya que una dice que los balazos partieron desde el interior de "La Quemita" y otra habla de que los disparos fueron efectuados desde un Fiat Duna blanco.

Trascendidos indican que el chico habría exhibido la camiseta de Vélez cuando el micro pasaba por ese lugar.

Alvarez fue trasladado al hospital Piñero, pero finalmente murió a causa de la agresión. Hasta el momento se desconoce si los balazos fueron efectuados por miembros de otros clubes, aunque se presume que el hecho sería ajeno al fútbol.

La gente de Vélez ingresó al estadio y antes de que comenzara el cotejo rompió el alambrado y trató de invadir la cancha, ya que el objetivo era impedir que se jugara el encuentro.

Finalmente lo lograron y el árbitro Héctor Baldassi lo dio por suspendido por falta de garantías.

La policía se hizo presente en el lugar y trató de frenar a los enardecidos simpatizantes con balas de goma y chorros de agua.

Los jugadores de Vélez se acercaron a tratar de calmar a los furiosos hinchas, pero al regresar a la mitad de cancha lo hacían de forma enojada y con lágrimas en el rostro debido a que el joven era allegado a ellos.

En un principio se especuló que el enojo de los hinchas era porque no habían guardado un minuto de silencio en homenaje al periodista y conductor Jorge Guinzburg, fallecido el pasado miércoles e identificado con los colores de Vélez.

Una vez que se conoció la suspensión del encuentro, la voz del estadio trató de calmar los ánimos, aunque se sumó a los dichos de la policía diciendo que no había ningún muerto y pidió tranquilidad a la parcialidad velezana.

Además, le solicitó a la gente de San Lorenzo que se quedara a presenciar el entrenamiento del equipo "azulgrana" para evitar mayores inconvenientes.

Cuando se produjo la desconcentración del estadio, un grupo de simpatizantes del "Fortín" fueron a "La Quemita" y destruyeron parte del complejo, confirmaron fuentes allegadas a la dirigencia del elenco de Liniers.

Asimismo, mientras emprendían el regreso a Liniers ocasionaron destrozos y un gran caos en casas linderas al lugar, donde fue asesinado Alvarez.

En tanto, esta noche se temía que un grupo de barras de Vélez generara disturbios en el recital que el músico estadounidense Bob Dylan iba a dar en el estadio José Amalfitani.

Una vez más la barbarie dijo presente en el fútbol y lo que debía ser un partido atractivo, con tintes de homenaje para Guinzburg, terminó siendo otro lamentable episodio.

Por otra parte, en Salta, una joven de 17 años, de nombre Sabrina, falleció el viernes por la noche de un disparo en la cabeza cuando se dirigía con su novio y un grupo de hinchas a presenciar el clásico de la provincia entre Gimnasia y Tiro y Central Norte, por el Torneo Argentino B.

La chica murió cuando se accionó accidentalmente un arma calibre 22 que portaba una menor, que venía con ella y los demás simpatizantes de Central Norte, y generó el trágico deceso.

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