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El equipo de Avellaneda sufrió hasta los minutos finales del partido para poder quebrar el férreo sistema defensivo planteado por el entrenador visitante, Carlos Javier Mac Allister.
El joven Claudio González, a los 40' del segundo tiempo, y la figura de la cancha, Insúa, un minuto más tarde, le dieron cifras definitivas al marcador.
Los 90 minutos del encuentro fueron un monólogo de Independiente, ante un rival que desde el inicio sólo tuvo intenciones de aguantar el empate y tratar de llevarse un punto para engrosar su magro promedio del descenso.
Una doble de línea de cuatro encargada de marcar, Felipe Desagastizábal desdoblándose en la función de conductor-delantero y Mauro Obolo solo en ataque, fue el sistema elegido por el 'Colorado' para rescatar un punto en su visita a Avellaneda.
A pesar de que Belgrano cedió el terreno y se refugió contra el arco defendido por Juan Carlos Olave, los jugadores del 'rojo' no estuvieron lúcidos para romper el cerrojo defensivo e inquietar a su rival.
Insúa manejaba los hilos pero su buen desempeño no tuvo eco en quien debía acompañarlo en la creación, Pablo Guiñazú, quien enfocó su trabajo en el despliegue más que en el acompañamiento del ex Argentinos Juniors.
Con esas falencias, el equipo dirigido por Néstor Clausen solamente inquietó con tiros desde afuera del área. Así, Pablo Cuba, a los 35' de la etapa inicial, y Mariano Pernía, a los 3' del segundo, exigieron a Olave.
En el segundo tiempo, el ingreso del movedizo Claudio González, en lugar de Pablo Cuba, le dio otro ritmo y profundidad a la delantera local con sus desbordes y velocidad.
Así fue como Independiente comenzó a desestabilizar la cerrada estructura visitante y pudo llegar a una victoria que le da al entrenador un poco de oxígeno para trabajar con mayor tranquilidad.