Después de tantas idas y vueltas, y cuando se pensaba que la postura insensata de llevar el clásico de Avellaneda al Estadio Mundialista de Mar del Plata iba a triunfar, finalmente -en un rapto de cordura-se decidió que sea la cancha de Lanús el escenario del partido que deberán jugar Independiente y Racing, por la cuarta fecha del Clausura, el domingo desde las 16.
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Esta última decisión fue adoptada ayer por el Comité Provincial de Seguridad Deportiva (Coprosede), cuyo titular es Mario Gallina, aceptando una sugerencia de la AFA.
El miércoles, sin embargo, el Coprosede había elegido el estadio marplatense José María Minella como sede de este encuentro, lo que provocó una reacción adversa en la sociedad futbolística como consecuencia de los riesgos que encerraba el traslado de los hinchas hasta la costa atlántica.
La polémica quedó inmediatamente instalada y fue tan criticada esa elección que ayer, a instancias de AFA, el Coprosede decidió dar marcha atrás y tomó como opción la cancha de Lanús, que cuenta con capacidad para aproximadamente 40.000 espectadores. En los considerandos de la nueva medida, este ente provincial aclaró que «para este partido se sigue considerando al estadio José María Mine-lla como el que brinda mayor seguridad». En este último rubro está claro que el costo será mucho menor al que se hubiese originado con la realización del encuentro en Mar del Plata, porque el operativo se tendría que haber extendido a las principales vías de acceso a la ciudad: la Ruta Nacional Número 2 y el ferrocarril.
Sin embargo, pese a que el dispositivo todavía no está diagramado, se estimó que la cantidad de efectivos dispuestos para el contralor del traslado y estadía de las hinchadas superará largamente los mil agentes.
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