El fútbol italiano está dispuesto a experimentar con la tarjeta naranja.
El fútbol italiano está dispuesto a experimentar con la tarjeta naranja, para castigar ciertas infracciones con salida temporaria del campo de juego, lo que ha desatado adhesiones, rechazos y también ironías.
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Así lo reveló Pierluigi Collina, otrora considerado el mejor árbitro del mundo y actualmente en el cargo de designar a los colegiados para los partidos del fútbol italiano.
Collina confirmó que la International Football Association Board, organismo de la FIFA que determina las reglas de ese deporte, examinará el próximo 28 de febrero en su reunión en Manchester la posibilidad de introducir la tarjeta naranja.
La medida está encaminada a crear una sanción mayor a la amonestación con tarjeta amarilla, pero menor a la expulsión con cartulina roja.
"El jugador que recibe la tarjeta naranja deberá salir durante algunos minutos, aún por establecer, del terreno de juego", precisó Collina, que explicó que la idea fue propuesta por la Federación de Fútbol de Irlanda del Norte, al considerar que "existen ciertas situaciones donde la cartulina roja es excesiva y la amarilla poco severa".
Paolo Casarin, ex árbitro internacional y ahora comentarista, criticó con énfasis la alternativa desde una columna en el diario Corriere della Sera donde sostuvo que "el naranja es el color de la indecisión".
Una experiencia similar, aunque sin éxito, ya se realizó en la década del 90 en el campeonato paulista de Brasil y medidas de esa naturaleza son habituales en varios deportes de equipo.
Incluso en la Clericus Cup, el torneo para seminaristas y sacerdotes que organiza en estos días el Vaticano, existe la sanción temporaria, aunque se anuncia con una tarjeta azul.
El primer deporte en apelar a esa sanción fue el hóckey sobre hielo que la introdujo en 1983, mientras que el rugby ya la tiene adoptada una sanción temporaria para sus infractores.
El fútbol inglés se dedicó a estudiar la posibilidad de aplicarlo años atrás, pero en 2002 y en 2003 la International Board rechazó la iniciativa, que volverá a evaluar el próximo sábado.
Actualmente no sólo el hóckey sobre hielo, sino el que se juega sobre patines y en césped, lo aplican, lo mismo que handball, deportes que tienen expulsiones temporarias que van de los 2 a los 10 minutos.
Collina, en una entrevista con una radio italiana, también se mostró hoy a favor de la existencia de dos árbitros en el campo de juego, algo que varios deportes utilizan desde hace décadas.
Según Collina, los árbitros italianos que ya han experimentado esa medida han asegurado que "tenían un mayor control de lo que sucedía en el área".
"Además, no habría problemas de superposición ya que la decisión final la tomaría el colegiado principal", aclaró con aires de renovación.
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