Emerson está implicado en una causa por contrabando y lavado de dinero.
Detrás de Márcio Emerson Passos, el verdugo de Boca en la final de la Libertadores, existe una historia oscura. El héroe de Corinthians frente a Boca tuvo varios problemas con la ley, lo que le imposibilitó llegar a los grandes clubes europeos y que podría condenarlo a varios años de prisión la próxima semana.
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En 1996, Márcio Passos de Albuquerque, su nombre original, falsificó su documento para restarse tres años (de tener 18 pasó a 15) y aumentar sus posibilidades de llegar a primera división. Dos años después, supuestamente con 17, el ahora Emerson debutó en la primera del San Pablo y fue convocado con la selección brasileña Sub 20, con la que jugó seis partidos teniendo 21 años.
Utilizando su nombre falso, en 2005 se nacionalizó qatarí y jugó tres encuentros para esa selección. Sin embargo, la trampa no le duró mucho: al mes la FIFA descubrió que ya había jugado para la selección juvenil de Brasil y le prohibió volver a defender la camiseta de Qatar.
Este último incidente le trajo problemas también en Brasil. Alertados porque continuaba utilizando sus documentos falsos, la policía lo detuvo en el aeropuerto y lo condenó a prisión, aunque se salvó pagando una fianza de 105 mil Reales.
El escándalo que atraviesa en este momento es el más grave de todos: la próxima semana será juzgado en una causa por contrabando y lavado de dinero que le podría deparar entre 4 a 14 años de prisión. Emerson está acusado de participar en una red que importaba autos de manera ilegal de Estados Unidos. Varias escuchas telefónicas lo comprometen seriamente, a la vez que se comprobó un giro de dinero a Jehuda Kazzabi, líder de la banda que opera en Estados Unidos. De recibir una sentencia firme, sería el final de su carrera deportiva.
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