Djokovic y Murray retomarán el sábado desde las 8 (Foto: sitio oficial de Roland Garros).
El serbio Novak Djokovic encontró este viernes por fin resistencia del otro lado de la red en Roland Garros, pero su semifinal ante el británico Andy Murray fue suspendida en el cuarto set y se reanudará el sábado.
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El que sí logró su billete a la final del segundo Grand Slam de la temporada fue el suizo Stanislas Wawrinka, que venció antes al francés Jo-Wilfried Tsonga por 6-3, 6-7 (1), 7-6 (3) y 6-4.
Djokovic, que en cuartos eliminó al español Rafael Nadal -nueve veces campeón del certamen-, mandaba en el marcador por 6-3, 6-3, 5-7, 3-3 y servicio cuando la organización habló con los jugadores para advertirles de que estaba prevista una tormenta en los siguientes minutos.
No se equivocaron, porque el cielo comenzó a descargar agua con furia para cerrar una jornada en la que el termómetro había alcanzado los 33 grados. Paradoja del destino, poco más de una hora después, el cielo de París ya estaba azul, pero la luz natural no iba a permitir que el match pudiera continuar.
El encuentro se reanudará el sábado a las 8 de la Argentina, justo antes de la final femenina entre la estadounidense Serena Williams y la checa Lucie Safarova.
Este match entre Djokovic y Murray pone frente a frente a los dos únicos jugadores imbatidos este año sobre polvo de ladrillo: el serbio ganó Montecarlo y Roma, mientras que el escocés conquistó Munich y Madrid.
"Nole" busca convertirse en el octavo hombre de la historia en ganar los cuatro Grand Slam tras Fred Perry, Don Budge, Roy Emerson, Rod Laver (el último en ganarlos en un mismo, en 1962 y 1969), Andre Agassi, Roger Federer y Nadal, mientras que Murray quiere ser el primer británico en jugar la final de Roland Garros desde Bunny Austin en 1937.
En una tarde calurosa en París, el serbio se apoyó en su servicio y presionó a Murray cuando lo necesitó en los dos primeros sets. En el inicial quebró para ponerse 5-3 y solventó su saque con tres derechas ganadoras y un ace.
No le temblaba el pulso a Djokovic. Quebró en el quinto juego del segundo parcial, que lo ató sin conceder -al igual que en el primero- ni una sola pelota de break.
El sol se escondía entre las nubes y el partido entró en una fase en la que ninguno de los dos cedía ni un milímetro. Hasta que el número uno del mundo entregó a Murray su saque. El escocés, campeón de Wimbledon en 2013, se apuntó el tercer set. Ya había hecho más que todos los rivales anteriores de "Nole" en París, incluido Nadal, derribado en tres actos.
Tras una larga pausa cuando terminó el tercer segmento -ambos fueron a los vestuarios-, Murray salvó un 0-40 en su primer juego al saque en el cuarto parcial, quebró después al serbio e inmediatamente entregó su servicio. Empezaba de nuevo el set, con los dos jugadores desplegando un gran tenis. Pero el cielo dijo basta.
Sobre la misma arcilla pero horas antes, Wawrinka selló su pase a la final, donde luchará por su segundo título de Grand Slam tras el logrado en el Abierto de Australia 2014.
"Me siento muy bien con mi juego", señaló Wawrinka, de 30 años. "Me siento muy fuerte, estoy jugando bien. Fue una dura batalla, Jo siempre es difícil, sobre todo aquí en París", analizó.
Abucheado por parte del público francés tras su victoria sobre Tsonga, el suizo alcanzó la segunda final de Grand Slam de su carrera después de un partido de tres horas y 46 minutos en el que el termómetro superó los 30 grados.
Fue el día más caluroso en el actual Roland Garros y Wawrinka terminó el duelo con el rostro prácticamente rosa. Ambos jugadores pedían toallas con hielo en cada cambio de lado y el calor era insoportable en la cancha, donde no había ningún aficionado que no se protegiera de los rayos del sol con un sombrero o una gorra.
Pero nada le impidió a Wawrinka, número nueve del ranking, sacar otro día más su mejor tenis para acabar con las esperanzas francesas de ver a uno de los suyos en la final del segundo Grand Slam de la temporada.
Tsonga, que había eliminado en su camino a la semifinal a dos top ten -el checo Tomas Berdych y el japonés Kei Nishikori-, sólo pudo convertir un de los 17 break points que tuvo. O lo que es lo mismo, Wawrinka salvó 16, además de conectar 60 golpes ganadores.
Stan intentará emular al sueco Mats Wilander, que con su tercer título de Roland Garros en 1988 sigue siendo el último tenista en haber ganado el certamen junior y después el profesional. El helvético ganó el torneo juvenil en 2003.
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