30 de junio 2006 - 00:00

La Selección argentina va por la gloria ante Alemania

La Selección argentina va por la gloria ante Alemania
Para muchos es una final anticipada; lo cierto es que a partir de las 12 se parará el país frente a una pantalla para ver a la Selección argentina jugando ante Alemania para definir uno de los semifinalistas del Mundial.

Javier Saviola el miércoles había dicho que Argentina tenía un 60 por ciento de posibilidades de ganar y ayer le salió al cruce Michael Ballack diciendo: «estoy de acuerdo con los porcentajes que da Saviola pero exactamente al revés; Alemania es la que tiene 60 por ciento de posibilidades de ganar».

En cambio, ambos técnicos hablaron con mucha prudencia de posibilidades parejas, en dos equipos que tienen un estilo de juego y no lo van a cambiar de acuerdo con el rival.

Pekerman no confirmó el equipo pero todo hace presumir que Leandro Cufré será finalmente el lateral por la derecha, puesto sin dueño desde la lesión de Nicolás Burdisso y por el que ya pasaron Fabricio Coloccini y Lionel Scaloni. Todavía hay una mínima chance de que reaparezca Burdisso, pero el ex Boca no está totalmente recuperado de su lesión. La otra duda que se plantea es en la mitad de la cancha, donde el técnico debe decidir si vuelve Lucho González o continúa jugando Esteban Cambiasso. En este caso también hay un tema físico de por medio, aunque González entrenó normalmente durante toda la semana.

En el resto no parece haber sorpresas. Adelante seguirán Javier Saviola y Hernán Crespo, con la posibilidad latente de ingresar en la segunda etapa de Carlos Tevez y Lionel Messi.

Alemania, por su parte, ya repite su equipo de memoria. Es el mismo con el que comenzó el Mundial y una vez sola por suspensión de Metzelder en su lugar entró Huth. El esquema de juego que presenta Klinsmann es con una línea de cuatro defensiva de la que se desprende en ataque nada más que el lateral izquierdo Philip Lahm. Allí tiene el talón de Aquiles Alemania porque sus dos zagueros centrales (Mertesaker y Metzelder) son muy lentos y no tienen mucha ductilidad con la pelota. En la mitad de la cancha Torsten Frings es el que tiene más obligaciones defensivas, ya que Schneider y Schweisteinger juegan por los costados como carrileros subiendo y bajando permanentemente y Michael Ballack, que parte de posición central delante de Frings, es quien tiene la responsabilidad de generar juego.

Adelante, Lukas Podolski es más centrodelantero que Miroslav Klose, quien aparece por los costados haciendo la diagonal, pero los dos son muy rápidos y peligrosos.

Ante este esquema, Argentina tiene que jugar todas sus chances a manejar la pelota con mucha paciencia y concentración, buscando los huecos defensivos y tratando de eludir la presión que van a hacer los alemanes en la mitad de la cancha. Lo peor que puede hacer la Selección es salir a defenderse, porque eso sería un suicidio.

La Selección argentina conoce bien la forma de jugarle a Alemania, porque en los dos últimos enfrentamientos empataron 2 a 2 y futbolísticamente fue superior al rival. Sabe que defensivamente dan ventajas y hay que aprovecharlas con mucha eficacia, porque ofensivamente son muy fuertes y luchan hasta el último segundo, más siendo locales.

Tan parejo es el partido que José Pekerman, previendo un desempate, practicó una tanda de penales con todo el plantel y los pateadores elegidos fueron Juan Román Riquelme, Roberto Ayala, Juan Pablo Sorín, Maximiliano Rodríguez y Hernán Crespo. Pekerman prefiere estar prevenido aunque sabe que es diferente patear un penal en un entrenamiento que ante 80 mil espectadores.

Como ante México, la Selección argentina se juega a todo o nada. O regresa el fin de semana o se queda hasta el final del Mundial y sueña con la gloria.

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