El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
La consecuencia es obvia: se rompió la ley del equilibrio natural porque el exterior se lleva los delanteros más goleadores y muy pocos defensores, con lo cual las defensas se tornan más inexpugnables.
Desde 1993 que no se registraba una fecha inicial con tan pocos goles. Más grave porque, inicialmente, los equipos, en la medida en que arrancan con chance pareja para todos, juegan más sueltos e incisivos.
En la temporada pasada, la media registrada oscilaba entre los 26 y 27 tantos por jornada.
Era previsible que tanta venta de delanteros al exterior iba a traer esta hambruna. Se alegará que los clubes argentinos no pueden soportar la presión de una situación económica que los agobia y que los clubes están en bancarrota. También habrá que decir que tampoco hubo muchas ideas para salir de esta angus-tiosa situación.
Dejá tu comentario