18 de junio 2001 - 00:00

Lo que se vio y se escuchó

Mister Ball y Ñandi (la mascota) durante la ceremonia inaugural del Mundial Sub-20
"Mister Ball" y Ñandi (la mascota) durante la ceremonia inaugural del Mundial Sub-20
«La gente es así, pero a nosotros no nos pesa porque sabemos que ellos quieren que ganemos 3 a 0 a los diez minutos de juego y eso es prácticamente imposible. Fue importantísimo ganar en el debut y eso nos dará confianza para afrontar partido tras partido. Pekerman nos había dicho que Finlandia era un equipo difícil y que nos iba a costar entrarle. Pero mantuvimos la cabeza tranquila y, de a poco, rompimos el sistema defensivo y conseguimos un buen triunfo» (D'Alessandro).

«No me llamó la atención para nada de la forma en que jugó, puesto que Argentina es uno de los máximos favoritos a ganar el título. Pero nosotros cumplimos un gran trabajo defensivo, porque no nos crearon muchas situaciones de riesgo, aunque las individualidades argentinas terminaron marcando la diferencia» (Kari Ukkonen, técnico de Finlandia).


La ceremonia inaugural de la 12ª edición de la Copa del Mundo Sub-20 en el estadio de Vélez se realizó en un marco de rapidez no exenta de algunas pinceladas de calidad. A pesar de que comenzó con más de media hora de retraso -ya que estaba prevista para el mediodía-, la apertura fue austera pero contó con los matices suficientes como para no transformar el acto en un tedio insoportable. Primero fue el turno de «Mister Ball» (una simpática pelota) y Ñandi (el ñandú devenido en mascota oficial del torneo), quienes sostuvieron animados diálogos, en los que el animal intentaba explicarle al invitado las tradiciones culturales y futboleras del país, y que parecían destinados a los muchos chicos presentes en el estadio José Amalfitani.

La fiesta de apertura también tuvo su toque artístico. Una hora de música que comenzó con Jairo entonando el Himno Nacional Argentino. Más tarde se presentó en el escenario la cuota de folklore en la voz de Soledad. Tampoco faltaron el compositor y pianista Lito Vitale, el cantante rosarino Juan Carlos Baglietto, y un cuadro coreográfico tanguero a cargo del bailarín Juan Carlos Copes, quien se lució junto a su hija. Lo significativo de la ceremonia inaugural residió en que apenas se extendió por 38 minutos


La FIFA premiará a los equipos que demuestren el mejor nivel de ética deportiva, dentro y fuera del campo de juego, del mundial Sub-20 Argentina 2001. A cada seleccionado se le otorgarán puntos después de cada partido que dispute para reflejar su comportamiento y la actitud frente a los rivales, al árbitro y al público. En tanto, el elemento de valoración más destacado será la predisposición de los equipos para jugar abiertamente y en forma ofensiva. Se le entregarán al ganador un trofeo y una medalla, al tiempo que la federación recibirá 100 mil dólares en productos de Adidas que serán destinados al fútbol juvenil del país que consiga el máximo puntaje en comportamiento.

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