Usain Bolt y Aries Merrit, caras opuestas del Mundial ruso.
Las luces de un mundial de cualquier disciplina apuntan siempre a las grandes estrellas. En el caso de Moscú 2013, la gran cita del año de atletismo, Usain Bolt, Yelena Isinbaeva y Mohamed Farah fueron las atracciones principales, y no defraudaron, pero hubo otros campeones que dieron un paso en falso: muchos de los medallistas de oro en Londres 2012 no pudieron repetir sus hazañas.
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En el caso del jamaiquino, revalidó sus títulos en 100 y 200 metros, además de la posta 4x100. Su compatriota Shelly-Ann Fraser-Pryce fue más allá al conseguir todo eso, cuando había logra la plata en el doble hectómetro olímpico.
El británico Farah se consagró como el mejor mediofondista del mundo, al repetir el increíble doblete en los 5.000 y 10.000 metros, como hace un año. Elena Isinbaeva "saltó con garrocha" del bronce en Londres al primer puesto en Moscú, su tierra, y uno de sus últimos torneos.
Pero no fueron muchos los casos en que los campeones pudieron lograr la gesta de hace un año. Prueba de ello es el granadino Kirani James, que tras ganar el oro en Londres en los 400 metros, en Moscú fue anteúltimo. En la misma disciplina, Sanya Richard-Ross (EEUU) no compitió por estar alejada de las competencias.
David Rudisha fue uno de los campeones olímpicos de Kenia. Marcó el récord mundial (1.40.91) de 800 metros en la máxima cita, pero no asistió a Rusia por una lesión. La rusa Mariya Savinova, en vez de un oro se llevó una plateada.
Tras copar el podio en la capital inglesa de los 1500 metros, las turcas Aslý Çakýr Alptekin y Gamze Bulut, junto a Maryam Yusuf Jamal (Bahrein) ni siquiera clasificaron al mundial. En varones, el argelino Taoufik Makhloufi (oro) no pudo estar en Moscú por lesión; y el estadounidense Leonel Manzano (plata) y el marroquí Abdalaati Iguider (bronce) no lograron meterse en la final, en uno de los casos más paradigmáticos.
Aries Merritt (EEUU) tuvo un desempeño brillante al ganar los 110 metros con vallas olímpicos. Días después, marcó el actual récord mundial de 12.80 segundos, pero ahora terminó sexto, en un pobre rendimiento. La australiana Sally Pearson, en 100 con vallas, cambió un oro por una plata en un temporada en la que su producción va de menor a mayor.
Los 400 metros con vallas entregaron una de las emociones más grandes en los Juegos. Félix Sánchez (R. Dominicana) volvía a subirse a lo más alto del podio olímpico ocho años después, y en medio de un llanto estremecedor, le dedicaba el triunfo a su abuela fallecida durante Beijing 2008. El 5° puesto mundialista quedó muy lejos de su proeza, pero a "Superman" le fue mejor que a su colega rusa Natalya Antyukh, que no pudo meterse en la final.
Yuliya Zaripova, local y campeona de los 3.000 metros con obstáculos se lesionó dos días antes del inicio del campeonato moscovita y no pudo colgarse otro oro. El keniata Ezekiel Kemboi confirmó que es el mejor del mundo en la especialidad, al conseguir otro título (tres mundiales y uno olímpico).
Las pruebas de fondo son duras y se ponen en juego todas las capacidades de los atletas. En los 20km de marcha, Elena Lashmanova (Rusia) hizo el doblete, algo que el chino Ding Chen no consiguió. Sólo los varones marchan los 50km, y el ruso Sergey Kirdyapkin también falló en su intento de lograr otra medalla dorada.
Resulta muy difícil ganar dos maratones, aunque sean con espacio de un año. Parece que para Stephen Kiprotich no, porque le dio a Uganda el único oro olímpico de su historia, y en Moscú también ganó los 42km. Entre las mujeres, la etíope Tiki Gelana pasó de la gloria a no poder terminar la carrera.
Los saltos renovaron a casi todos los campeones. En altura, los rusos Anna Chicherova e Ivan Ukhov terminaron ambos cuartos, mientras que con la garrocha la estadounidense Jennifer Suhr bajó un puesto y el francés Renaud Lavillenie terminó también segundo, pero con un desempeño muy diferente al que se esperaba, con muchos nulos y lejos de un posible récord mundial.
Olga Rypakova, de Kazajistán, obtuvo el gran premio en Londres en el salto triple, y en este 2013 no estuvo presente en el mundial. Así mismo, Christian Taylor contribuyó a que EEUU ganara el medallero olímpico, pero en esta ocasión quedó en la puerta del podio. Su compatriota Brittney Reese fue la única que repitió un título saltando, en su caso en longitud, y en la misma disciplina, el británico Greg Rutherford ni siquiera pudo meterse en la final en Rusia.
Las mujeres prácticamente no tuvieron inconvenientes en volver a festejar con sus lanzamientos: la legendaria Valerie Adams (N. Zelanda), Sandra Perkovic (Croacia) y Tatyana Lysenko (Rusia) lo hicieron en bala, disco y martillo, respectivamente. La checa Barbora Spotakova (dueña del récord mundial de 72.28m) le dio prioridad a su maternidad y no compitió en la jabalina.
Muy diferente fue la historia entre los hombres. Sólo el alemán Robert Harting, en disco, repitió el lugar en el podio (alzó su tercer título mundial consecutivo). En bala, el gigante polaco Tomasz Majewski bajó al sexto puesto. El húngaro Krisztián Pars cambió el oro por la plata en martillo, mientras que en la jabalina, el juvenil triniteño Keshorn Walcott estuvo lejos de meterse en la final de Moscú.
Las postas son un mundo aparte en el atletismo. No se trata sólo de quién corre más rápido, sino de cómo entregan y reciben el testimonio. Jamaica se colgó otra vez el oro en 100 metros masculinos, pero Bahamas no alcanzó la definición en los 400. Entre las mujeres, EEUU cayó al segundo puesto en ambas disciplinas.
El decatlón reúne diez pruebas y es para los varones. El estadounidense Ashton Eaton volvió a ser el atleta más completo un año después. La especialidad femenina es el heptatlón (siete) y en Londres se había consagrado la local Jessica Ennis, que no viajó al campeonato moscovita por una lesión en el tendón de Aquiles.
A nivel países, también cambió el medallero. EEUU ganó el medallero de Londres 2012 con nueve oros, con uno de ventaja sobre Rusia. En este mundial se invirtieron los roles y el local fue primero con siete medallas, una más que los norteamericanos y Jamaica.
Argentina mejoró considerablemente su participación. Germán Lauro volvió a ser finalista en lanzamiento de bala (del sexto lugar al séptimo, con menor marca producto de una lesión en la espalda) y terminó como el mejor atleta nacional de la historia en un mundial, aunque no participó en disco. En dicha especialidad, Rocío Comba fue finalista, a diferencia de lo alcanzado en Londres. Jennifer Dahlgren se fue de los Juegos Olímpicos sin registros, y aunque no llegó a la definición, sí pudo tener lanzamientos válidos en Moscú.
Juan Manuel Cano volvió a probar en los 20km de marcha y bajó del 22° puesto (tiempo de 1:22.10) al 46° (1:30.45). Por su parte, María Peralta no pudo terminar la maratón, cuando hace un año finalizó 82.
Román Gastaldi (decatlón), Karina Neipán y Karina Córdoba (ambas en maratón), fueron los participantes argentinos que no estuvieron en la cita olímpica y sí dieron el presente en Moscú 2013. En contra partida, ya sea por falta de marca o por retiro, Braian Toledo (jabalina) y Juan Ignacio Cerra (martillo) no estuvieron en el mundial.
En suma, el torneo no fue fácil para los campeones olímpicos. En muchos casos les costó repetir la producción, y algunos incluso estuvieron demasiado lejos de poder volver a conquistar la cima. Para la Argentina fue mejor: nunca en la historia hubo dos finalistas en un mundial, aunque sigue siendo escasa la participación general. Por suerte para todos, en dos años habrá revancha en Beijing.
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