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9 de julio 2012 - 10:50

Masivo apoyo de hinchas de Boca a Riquelme

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La gente gritó por el regreso de su ídolo y apuntó al presidente y técnico del club.
El "banderazo" por la continuidad de Juan Román Riquelme convocó a unos cinco mil hinchas de Boca Juniors a las puertas de la Bombonera, donde expresaron su repudio al presidente Daniel Angelici y al entrenador Julio Falcioni por considerarlos responsables de la partida del capitán.

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La escena, menos multitudinaria, se repitió en distintos puntos del país, desde Catamarca a Trelew, en una manifestación concreta y contundente del amor que el hincha de Boca tiene por Román.

En Río Gallegos, por caso, más de un centenar de simpatizantes boquenses desafiaron la temperatura bajo cero y se dieron cita en la esquina céntrica de San Martín y Presidente Kirchner.

La convocatoria, que comenzó a las 16 pero se extendió por la llegada paulatina de la gente a cada punto de encuentro, se hizo en los últimos días a través de las redes sociales (canal por el que hoy también se reprodujeron las pasiones y los reclamos) y arrancó en la madrugada del jueves en San Pablo, Brasil.

"No voy a seguir en Boca. Me siento vacío", explicó entonces Riquelme después de la caída en la final de la Copa Libertadores de América contra Corinthians, 2 a 0, en el estadio Pacaembú.

En el "banderazo" de la Bombonera estuvo el expresidente de Boca Jorge Amor Ameal, protagonista central de esta historia: renovar en su momento el contrato de Riquelme le valió el enojo y la renuncia del entonces tesorero, Daniel Angelici, quien lo terminó derrotando en las elecciones para presidente del año pasado.

El componente político de la disputa, más allá de la presencia de Ameal, no estuvo al
margen en la convocatoria realizada por los hinchas de Boca en todo el país: los insultos a Angelici y a Falcioni revelaron la conclusión a la que llegaron.

El presidente y el técnico fueron (son) considerados responsables de la salida del crack, con quien ambos están lejos de mantener una relación fluida. En la pelea subyacen cuestiones de poder o de vestuario de las que los hinchas no permanecen ajenos, aunque en su reclamo lo que predominó fue la pasión, la idolatría.

"Román, no estamos preparados para separarnos", dominó la escena una bandera en la Bombonera. La presión de los hinchas obligó a los dirigentes a abrir las puertas del estadio, y en el hall mismo de la sede siguieron los cantitos pidiendo por Riquelme.

De todos modos, desde el entorno del jugador advierten que la decisión de abandonar el club ya está tomada (del mismo modo que, al menos por ahora, Falcioni seguirá como entrenador de Boca), y lo que en las últimas horas se multiplican son las opciones para su futuro.

A la ilusión manifiesta de Flamengo (Brasil), Villarreal (España), Tigre y Argentinos Juniors, se sumó la del flamante técnico de Rosario Central, Miguel Ángel Russo, quien buscará convencerlo de que se sume a su equipo: su argumento más firme es la buena relación que construyeron cuando coincidieron en Boca Juniors, en 2007.

De concretarse esta última opción, Riquelme daría otro paso para diferenciarse de Diego Maradona, el otro gran ídolo de la historia de Boca, que vistió la casaca de Newell's Old Boys en los meses previos al Mundial de Estados Unidos de 1994.

La relación entre ambos, en algún momento de amistad, se rompió definitivamente cuando Riquelme renunció al seleccionado al asumir Maradona como técnico, en reemplazo de Alfio Basile.

"Los códigos del entrenador no son los míos", disparó Riquelme en esos días.

Boca Juniors seguirá -en tanto- su camino paralelo que -según versiones- finalizará en diciembre o tal vez antes con otro ídolo en el banco de suplentes como entrenador: Martín Palermo.

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