Messi fue muy duro con el periodismo, dijo que lloró por las finales perdidas y reveló que sufrió mucho las críticas
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Messi, tras la tercera final perdida con la Selección.
Y siguiendo con su familia, indicó que a Thiago (cinco años) "le gusta el fútbol, pero hasta ahí. Y cuando hago un gol y miro el cielo, me acuerdo de mi abuela Celia".
"En su momento me afectaron mucho y me hicieron mal las críticas. Hay cosas que se hablaron fuera de lo deportivo como sucedió con lo de Ezequiel Lavezzi (se informó que había fumado marihuana estando concentrado con la selección en el predio de AFA, en Ezeiza) y que fuera mentira te da bronca", cuestionó.
"Después, hacer goles no significa que uno jugó bien o mal. Ahora intento hacer jugar más al equipo y ser más complementario para con el equipo", reseñó sobre su presente en Barcelona.
Después hubo un camino retrospectivo en su vida que lo fue llevando a algunas circunstancias ligadas con su salud. "Por lo mal que comí durante muchos años tenía un lío bárbaro en el organismo y por eso vomitaba en la cancha. Ahora como pescado, carne, ensaladas y de vez un cuando tomo una copa de vino. Se descartaron un montón de cosas y ya estoy bien", refirió.
"Cuando tenía 12 años mis padres me inyectaban las hormonas de crecimiento y no me dolía, era algo que me resultaba normal. Por eso vinimos para Barcelona, algo que no me costó tanto. Y de hecho mis hermanos se volvieron con mi madre a la Argentina y yo me quedé con mi padre, que me preguntó si quería seguir en Barcelona quedarme o volverme a Rosario, y yo le dije que quería quedarme", resaltó, quizá como una revelación de que la intuición de adolescente fue la que empezó a llevarlo a la cima del mundo.
El final de la nota lo llevó a renovar los votos por la obtención de un título mundial que parece ser lo único que hoy falta ya no en sus vitrinas, sino en su vida, porque por lo demás, parece tenerlo todo, dentro y fuera del fútbol.
"Mi deseo es el mismo de todos los argentinos, que es el de ganar una copa, pero no es fácil. En 2014 hicimos todo bien y no se nos dio por muy poco. Ojalá que ahora no sea así en Rusia y seamos campeones mundiales", concluyó Messi, haciendo del certamen que comenzará en tres meses una "causa nacional".



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