8 de marzo 2004 - 00:00

Narváez merecía un rival superior

Era previsible. Ganó Omar Narváez por nocaut técnico en el tercer asalto ante el ignoto brasileño Reginaldo Martins. Más allá de la superioridad técnica, movilidad y precisión en esa seguidilla que suele mostrar el argentino, habrá que replantear una equivalencia -por lo menos-más acorde para una disputa de un título mundial.

En verdad, desde el mismo inicio, Narváez le propinó al brasileño una verdadera paliza, que desde el comienzo apenas pudo mantenerse en pie. Algo que se presumía pero no en tamaña diferencia. Por esa circunstancia no se entendía bien cómo Martins llegaba a esta pelea con un pergamino de 12 victorias, dos derrotas y tres combates por nocaut.

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