El libro récords de los mundiales juveniles Sub-20 sufrió ayer varias modificaciones, porque Javier Saviola aparece como abanderado de los logros individuales y la Selección argentina se quedó con todos los lauros en función de equipo.
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Además de consagrarse goleador del torneo (con 11 goles), Saviola se convirtió en el artillero histórico de las competencias juveniles, desde su inicio en 1977, superando por un gol al brasileño Adailton, figura de Brasil en el Torneo de Malasia 1997. Como si fuera poco, el delantero argentino también fue premiado -por la prensa especializada-con el Balón de Oro, por ser considerado el mejor jugador del Mundial, mientras que Andrés D'Alessandro ganó el de plata y el francés Djibril Cisse se quedó con el de bronce.
El equipo argentino conquistó durante los siete partidos de la competencia 27 goles, con un promedio de efectividad de 4 por partido, lo que también es un récord en la historia de los mundiales de la categoría.
Otro de los premiados fue Pekerman, como mejor técnico del certamen. Mientras que Argentina, con su cuarto título, ahora lidera el podio de los campeones juveniles, superando a Brasil, que obtuvo tres conquistas: México (1983), Unión Soviética (1985) y Australia (1993).
Para completar, el conjunto argentino fue galardonado con el premio Fair Play, que premia la caballerosidad deportiva, al tener la menor cantidad de jugadores amonestados y ningún expulsado. Argentina ya se había quedado con este premio en los mundiales en los que también salió campeón: en Qatar '95 y Malasia '97.
El único récord que no pudo superar la Selección nacional fue el de goles en contra, que aún les pertenece a Brasil (1985) y Portugal (1991), ambos con un solo tanto. En este torneo Argentina terminó primero, con sólo 4.
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