Marcos Patronelli aseguró que solo quiere llegar a la meta sin importarle el resultado de la competencia.
El piloto Marcos Patronelli, campeón del Dakar 2010 en Cuatriciclos y quien llegó a esta edición dos fracturas de peroné y una en la clavícula que sufrió hace un mes durante un entrenamiento, se mostró satisfecho y despreocupado por la penalización de dos horas que recibió y que lo dejó noveno en la primera etapa.
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"No vine a ganar este Dakar, vine a dar la vuelta", declaró Patronelli, quien tuvo un problema con el alternador de su cuatriciclo que lo tuvo a maltraer hasta el fin del enlace.
Cuando pudo solucionarlo, la penalización fue inevitable y Patronelli terminó a 2 horas, 23 minutos y 53 segundos del líder de la categoría, el checo Josef Machacek.
Una vez arribado al vivac, el oriundo de Las Flores aseguró que llegó a pensar que no iba a largar la carrera: Cuando ví que el cuatri fallaba y no encontraba el problema pensé chau me voy, no corro nada, confesó.
Con alguna molestia al caminar después de haber manejado 758 kilómetros, 192 cronometrados, el piloto bonaerense recordó que una vez que dio con el inconveniente se puso las pilas y le metió para adelante.
Para Marcos, es más que positivo estar en carrera más allá de la penalización porque, como dijo hace unos días y ratifica enfundado en su pesado traje, es muy feo sentirte afuera.
El campeón 2010 de la categoría se declara conciente del esfuerzo que está haciendo y conserva el humor frente a los inconvenientes: No quiero hacer un pronóstico de mañana porque ya ves, cuando digo que voy a cuidar el cuatri me rompo yo y cuando digo que me voy a cuidar yo, rompo el cuatri, bromeó.
Para lo único que Marcos se pone serio es para hablar de los largos enlaces de este Rally que juega en contra de los pilotos porque los termina haciendo muy apretados.
El menor de los hermanos Patronelli también se quejó por el alboroto que se genera en las estaciones de servicio en la que los pilotos deben parar a cargar combustible, antes de largar la especial del día.
Estuvimos con Alejandro 50 minutos, había una cantidad de gente impresionante pero eso juega contra los pilotos que tenemos que largar. Ya una vez le planteé el tema a Etienne (Lavigne, director del Dakar) para ver si eso se puede controlar, reveló.
Marcos se apuró a aclarar que el apoyo y el fervor de la gente está buenísimo, pero cuando estás por largar una carrera y no podes tomar ni un vaso de agua, se hace complicado. En esos momentos necesitamos un poco más de privacidad, sentenció.
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