27 de junio 2005 - 00:00

"Nunca nos resignamos"

José Pekerman destacó el coraje de sus jugadores, «que no se resignaron a perder» después de que México se pusiera en ventaja.

«Fue un partido dramático y una victoria muy complicada. Llegamos a la final de un campeonato muy exigente, y lo más destacable es que mis jugadores nunca se resignaron a perder y supieron remontar el resultado desfavorable», indicó.

El técnico admitió que su equipo no jugó bien, pero dio el mérito de eso a México. « Sabíamos que iba a ser un rival complicado y, realmente, así fue. El juego no dependió sólo de lo que quisiésemos hacer nosotros, sino también de lo que nos dejó hacer México», indicó.

Pekerman confía en que sus jugadores se recuperen antes del miércoles, cuando se enfrentarán a Brasil, en Francfort, en la final de la Copa de las Confederaciones. «Son jóvenes y ambiciosos», indicó al respecto.

El entrenador argentino no quiso polemizar con el técnico de México, Ricardo Lavolpe, sobre el arbitraje. «Siempre creo en la buena fe de los árbitros; si no, no se podría seguir en este juego», subrayó.

Lavolpe acusó al árbitro italiano Roberto Rossetti de propiciar el pase a la final de la Copa Confederaciones de la Selección argentina para favorecer intereses económicos.

«Ya se sabía cómo iba a actuar el árbitro, porque eso está más allá de fútbol y responde a intereses económicos. Tenía que haber expulsado a Coloccini porque le dio una patada alevosa a Ramón Morales, pero hay que llegar a ser una potencia para que te arbitren bien», dijo el técnico.

La nota lamentable de la tarde fue que Javier Saviola se convirtió en el primer jugador expulsado en esta edición de la Copa de las Confederaciones, tras jugarse 13 partidos de esta edición.

Por otra parte, Javier Zanetti jugó ayer su partido internacional número 100. El mediocampista, que el pasado 20 de junio renovó con el Inter hasta 2010, disputó su primer encuentro con la camiseta argentina el 16 de noviembre de 1994, contra Chile, y participó en los Mundiales de Francia'98 y Corea-Japón 2002.

Finalmente, el héroe argentino de la jornada, Germán Lux, dio la nota risueña al afirmar: «Cambiasso me decía que me tirase siempre al mismo lado, que alguno pararía, pero no le hice caso».

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