En el marco de un amistoso de pretemporada, Colo Colo y Peñarol definieron por serie de penales. Allí, el delantero Cristián Zavala protagonizó el papelón del año. El chileno, con su cabeza teñida de rosa, quiso picarla, le pegó al piso y la pelota apenas se levantó.
Por consiguiente, el arquero rival la agarró sin ninguna dificultad. Al ver esto y tras darse cuenta de su error, Zavala se se tiró al piso y se tomó la pierna, simulando una lesión por la verguenza que sintió. Un papelon histórico. Al menos, lo positivo es que fue en un amistoso y no por los puntos.
Todo esto se dio en medio de una definición caótica: se patearon 18 disparos, de los cuales solo siete terminaron en la red y 11 fueron fallados. Pese a esa ejecución fallida, Colo Colo terminó ganando la tanda por 4-3, en una definición que quedará en la memoria más por sus errores que por los aciertos.
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