ó al presenciar el crudo informe forense que agravó su situación en el juicio que afronta por el asesinato de su novia Reeva Steenkamp el 14 de febrero de 2013.
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El atleta, pañuelo en mano para secarse las lágrimas, cruzó las manos detrás de la nuca, se apretó la cabeza entre los codos y vomitó mientras el forense Gert Saayman describía el estado del cráneo de Steenkamp, destrozado por un proyectil.
En ese momento, la jueza Thokozile Masipa pidió al abogado de Pistorius, Barry Roux, que se ocupe de su cliente porque no comprendía qué le sucedía.
"Es muy sensible, no se puede hacer nada", respondió el abogado al pedido de la jueza.
Saayman mostró sobre una pantalla fotos de la autopsia, realizada al cadáver de la modelo al día siguiente de morir, con los primeros planos enfocados en las heridas, las laceraciones y el rostro hinchado.
El forense detalló que tres de los cuatro disparos que atravesaron la puerta del baño resultaron en heridas mortales para la modelo.
En especial, Saayman se enfocó en un disparo que atravesó la zona derecha de la cabeza y destruyó el cerebro de Steenkamp, quien además sufrió heridas en un codo y en la cadera.
El cuarto disparo, completó el forense, no fue letal, pues traspasó la palma de la mano izquierda de la modelo.
El perito reveló que el revólver calibre 9 milímetros de Pistorius disparó proyectiles que se fragmentaban, confeccionados especialmente para matar, y que Steenkamp había cenado sólo dos horas antes del incidente, o sea, a la 1 de la madrugada.
Este dato echa por tierra el argumento de Pistorius de que la pareja se había ido a dormir a las 22 sin haber discutido previamente.
Por último, Saayman indicó que Steenkamp fue herida por los disparos y por las astillas de la puerta y por esquirlas de sus huesos.
Este tipo de heridas, completó el perito, no provocan una muerte inmediata.
La jueza Masipa había prohibido la retransmisión en directo del testimonio del forense, en el marco del juicio contra el atleta paralímpico acusado de dispararle a su novia el 14 de febrero de 2013.
Pieter Baba, el vigilante de la vivienda cuya declaración abrió la audiencia de hoy, declaró a su vez que Pistorius le respondió "está todo bien" cuando llamó por teléfono a la casa ante la alerta de vecinos que escucharon gritos y disparos.
"Llamé primero a Pistorius. Después me llamó él y me dijo que estaba todo bien, pero me di cuenta que lloraba y luego la comunicación se interrumpió", agregó Baba, que contradijo a la defensa, según la cual fue el deportista quien avisó primero.
Pistorius sostiene que confundió a Reeva con un ladrón y que por eso le disparó desde la habitación hacia el baño, atravesando una puerta, aunque testimonios de vecinos dijeron la semana pasada que escucharon gritos de terror antes de los tiros.
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