Desde que Independiente vendió a Sergio Agüero en 2006, llegaron a Primera 68 jugadores surgidos de sus Divisiones Inferiores. Entre ellos, 14 jugaron un solo partido y sólo 15 lo hicieron en más de 50 ocasiones. La mayoría de los juveniles, después de años de lucha y de ilusión, deben rearmar su vida cuando quedan libres en diciembre.
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El sistema darwiniano no considera a muchos juveniles que, de un día para el otro, deben reconstruir su vida fuera del fútbol. Lo que es peor, durante su etapa de formación algunos fueron sometidos a las peores humillaciones posibles: violencia, abusos, hambre y abandono.
El libro "Alerta Rojo" cuenta detalles del lado B del fútbol y se pregunta: "¿A quién le importan las Inferiores?". Los periodistas y hermanos Panqui Molina y Pedro Molina recogieron decenas de testimonios y revelan historias inéditas de un mundo ignorado por la mayoría.
Una pensión que funciona como aguantadero, barrabravas que reparten comida vencida, representantes inescrupulosos y un responsable del fútbol juvenil preso son parte del sistema que derivó en un jugador condenado por abuso sexual, otro que murió misteriosamente en la cárcel y varios más que fueron víctimas de una red de pedofilia. Los relatos que componen el libro evidencian que, en el mundo del fútbol, los chicos casi nunca son prioridad.
El libro cuesta $380, se consigue a través de www.libroalertarojo.com.ar y será presentado el jueves 15 de noviembre en el centro cultural La Casa del Árbol (av. Córdoba 5217), donde participarán referentes vinculados al tema. La entrada es libre y gratuita.
Algunos testimonios del libro:
"Me hubiese gustado que el fútbol fuese un hobby", Fabricio Bustos, actual jugador de Independiente, surgido de las Inferiores.
"Me preparé para el fútbol y no para la vida", Brian Simone, exjugador de las Inferiores
"Lo que más me indignaba y me dolía era la pensión. Te daban ganas de irte a la mierda. Era indigna, invivible", Juan Cruz Anselmi, ex coordinador de preparadores físicos.
"Poquitos vivirán del fútbol y es importante que los que se vayan de acá, se vayan con algo", Ariel Ruiz, psicólogo de las Inferiores.
"La vida del futbolista es puro sacrificio y hasta sufrimiento porque no es normal irte de tu casa los 12 años para jugar al fútbol", Franco Bellocq, jugador surgido de las Inferiores y actual jugador de Asteras Tripoli (Grecia).
"Cuando sos pibe, pensás que te las sabés todas y es bueno darse golpes cada tanto. A mí me gustaba ir al casino, mi vieja me cagaba a pedos y por ahí le mentía" Hernán Fredes, jugador surgido de las Inferiores y actual jugador de 3 de Febrero (Paraguay).
"A los 13 años nadie está seguro de que quiere ser futbolista. Algunos están dando vueltas en pensiones desde los 8 años y vos no sabés la base que traen de la casa", Fernando Langenauer, coordinador de la pensión.
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