22 de marzo 2004 - 00:00

Quilmes le dio a River un golpe de nocaut

Ariel López
Ariel López
Mientras en la Copa Libertadores le va muy bien, en el campeonato local «a River le tomaron el tiempo», y ya cualquier equipo sabe cuál es la fórmula para ganarle. La semana pasada fue Banfield y ayer fue Quilmes el que aprovechó las distracciones de la defensa de River para derrotarlo.

Si bien el planteo de Quilmes fue más precavido que el de Banfield, en el sentido de no exponerse a cambiar ataque por ataque, tuvo la virtud de aprovechar todas las pelotas detenidas para crear peligro, y ésa fue su fórmula ganadora ante un River que sin Cavenaghi y con sólo 30 minutos de Salas y Gallardo perdió efectividad ofensiva.

River juega más lindo que bien. Tiene futbolistas de una técnica individual fuera de lo común, algunos que con la pelota en sus pies pueden generar la jugada más inesperada. Sin embargo, en conjunto se diluye porque siempre intenta lo mismo: desborde de Coudet por derecha o de Sambueza por izquierda y el centro atrás para que encontrar a sus delanteros, situación que no consigue a menudo.

Ante esta estrategia, Quilmes tuvo un planteo inteligente redoblando las marcas por los costados -por derecha Gerlo y Trullet y por izquierda Pagés y Braña- para impedir el desborde y, cuando se producía, los zagueros estaban atentos a la entrada de los delanteros rivales para anticiparlos.

De todas maneras, sufrió algunos sofocones defensivos, por la calidad individual de los rivales, que fueron conjurados por un seguro Pontiroli siempre preciso en los achiques. Quilmes -por su esquema-hasta se hubiera conformado con el empate, pero cuando consiguió la ventaja la supo defender con orden y por eso ganó. River debe replantear su sistema porque perdió teniendo las mejores cartas y eso es imperdonable.

Dejá tu comentario

Te puede interesar