Que el fútbol no sabe de merecimientos no es novedad para nadie. En verdad, si algo de lindo tiene este juego es precisamente lo que puede esconder un equipo en detrimento de otro. Quilmes enfrentaba a San Lorenzo en situación de «punto» y no necesariamente de los tres que ganó. Sin embargo, la responsabilidad estaba del otro lado, porque la obligación se encontraba del lado de Néstor Gorosito.
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No era difícil suponer que San Lorenzo «debía hacer el gasto-» o salir a buscar un resultado favorable. Lo sabían todos y, por supuesto, la gente de Quilmes y su técnico. También habrá que señalar que Quilmes esperó cerca de su área, sólo se replegó cuando San Lorenzo lo empujó. Aunque siempre estuvo atento para salir en conjunto o -al final-con el pelotazo rápido a manera de contraataque.
A San Lorenzo se le presentó mal el partido a partir de esa volea de Gerlo (que capitalizó una pelota que llegaba de un córner), porque tenía que salir a buscar a su adversario, dar vuelta un resultado adverso e imponer ideas claras para llegar al gol. Siempre existe una cuota de fortuna, y Quilmes la tuvo: un remate de Carreño que dio en el palo y dos consecutivos de Acosta que en una tijera hizo dar la pelota en el poste y, en la misma jugada, el rebote en el travesaño.
San Lorenzo se vio obligado a adelantar a Paredes, a Morel Rodríguez y a trabajar tanto en la marca como en el medio para darle sentido cierto a la pelota. Gorosito -en la segunda partetrató de cambiar la historia con el ingreso de Barrrientos (por Michelini), Zabaleta (por Paredes) y Román Díaz (por Carreño).
San Lorenzo no encontró el camino a la red. Debió resignarse con quedar a siete unidades del puntero, muy lejos por cierto. En cambio, Quilmes trepó al tercer puesto (uno por encima que su rival de ayer) y seguramente no se dará por cumplido. Para San Lorenzo quedó el aplauso y la ovación de la despedida, que fue un premio al despliegue, a la perseverancia y a ese no bajar los brazos, como lo hacen los grandes equipos. Aunque la esperanza se haya esfumado de manera considerable.
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