Guillermo
Rivarola fue
ayer por la
mañana a
despedirse de
los jugadores
de Racing y
dijo que dejó
su cargo por
la presión de
los hinchas
que visitaron
la concentración.
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Quiroz, quien firmará contrato por un año, será presentado hoy a las 14 en el predio Mis Marías de Escobar, donde habitualmente se entrena el plantel de Racing. El entrenador será secundado por Omar Píccoli y Javier Molinari, como ayudantes de campo, y por el profesor Carlos Bustamante.
De esta manera Quiroz regresa a Racing, ahora en su rol de entrenador, y con la misión de reubicar al equipo en la lucha por el título. Pese a que lleva tres fechas sin ganar, el equipo está a seis puntos de Boca y tiene posibilidades matemáticas de pelear por la punta del torneo Apertura.
El entrenador llega a Racing con un buen antecedente, ya que salvó a Instituto del descenso en el tramo final de la temporada anterior.
Sin embargo, renunció a su cargo a mitad de camino ya que no había una cláusula de rescisión con la entidad cordobesa. Esta no es la primera vez que Quiroz deja un club para irse a otro, ya que se alejó de Platense, que militaba en Primera B Metropolitana, para sumarse a Huracán. Posteriormente, dejó el club de Parque Patricios para incorporarse a Instituto, ya en primera división. Por su parte, el técnico saliente, Rivarola, concurrió ayer por la mañana al predio Mis Marías y confesó que se alejó de su cargo a causa del accionar de quienes le venían exigiendo la renuncia de modo descortés, en alusión a los fanáticos que visitaron más de una vez la concentración.
«Mi renuncia tiene que ver con las presiones, con que te vayan a apretar después de un partido, que los jugadores se sientan afectados porque me insultan a mí, porque sé cómo se manejan y sé que los afecta», expresó. En ese sentido, Rivarola sostuvo: «Creo que un equipo o un cuerpo técnico no pueden trabajar con esa presión constante, ni los jugadores pueden salir a la cancha pensando que tu propia hinchada te va a insultar». Rivarola se refirió a «una mala onda» que no es de todos, pero que sí es de parte de la gente de Racing, pero aclaró que no se va «con bronca».
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