20 de agosto 2001 - 00:00

River comenzó mostrando una nueva fisonomía ante Talleres

River comenzó mostrando una nueva fisonomía ante Talleres
Ganar en Córdoba es importante, al comienzo del torneo o cuando sea. Es difícil, porque juegue Talleres (como en este caso) o Belgrano, suelen ser equipos complicados por actitud, por comportamiento de equipo, por agresividad ofensiva. Mucho más cuando esos equipos se ponen en ventaja, como fue el inicio de Talleres con ese gol de La Paglia. Aunque posteriormente desnuden sus miserias futbolísticas cuando el adversario lo lastime o le de vuelta el resultado, como lo hizo River.

A estas horas Ramón Díaz estará agradeciendo a Pekerman que haya elegido a D'Alessandro para ocupar un lugar de privilegio en el Sub-21 campeón (en lugar del lesionado Prieto), porque ese juvenil tomó una inusitada dimensión y se mostró como para que todos entiendan que tenían a la vista a una figura que podía superar el límite de los «normales». Lo hizo en Córdoba, demostrando que junto a Cambiasso, River tenía la cuota de creatividad necesaria como para inquietar a cualquiera.

River empezó -hacia atrás y hacia adelante-a mostrar que al no tener esta vez a Ortega y al indiscutido Saviola podía encontrar una solución favorable con Cardetti (autor de dos goles) como único hombre de punta, pero siempre cercano a D'Alessandro y Cambiasso para triangular y fabricar claros. Como lo hizo luego Coudet (que entró Escudero) o con Maximiliano López (por el propio Cardetti). En realidad, una pregunta quedaba flotando: ¿Para qué quería Díaz al «Turu» Flores? En fin.

Habrá que decir también que River tiene su «talón de Aquiles» de esos hombres hacia atrás, cuando la pelota pasa a su propio terreno y hay que salir a cortar o defender. Tiene problemas y muchos. El análisis sería extenso. Sin embargo, hay algunos puntos clave. La punta derecha, donde Lombardi no encontraba la marca y Garcé le faltaba la salida a tiempo para ponerse a tono con Celso Ayala o con Rojas, cuando tenía que cruzar a la punta izquierda.

A River -en verdad-no le costó demasiado dar vuelta ese gol de La Paglia cuando Talleres hacía su mejor producción de juego. Cuando una gran tarea de Carrizo y el despliegue de Vega y Albornós permitían que el «ex Boca» se metiera junto a Cubas en el área de River. Algunas pocas llegadas sirvieron para dar un toque de alerta, más porque ni Pereyra, ni Astrada y menos Escudero podían cumplir con la tarea de contención que seguramente llegaba desde el banco.

Talleres, con algunas ventajas, pareció preferir salir a disputar el juego en la zona media. Demás está decir que no lo consiguió y que River comenzó a golpear cada vez con más fuerza. Hasta que Cardetti (se fue lesionado) le puso tiza al botín y River en dos minutos se hizo claro ganador. Dominador del juego y hasta por momentos comenzó a tocar para el «ole» de la tribuna y con la seguridad que ya le daban (computado el gol de cabeza de Celso Ayala) la tranquilidad para esperar el final sin apremios. Se podía decir mucho antes que River había pasado la primera prueba de fuego.

Talleres: Cuenca; Manfredi, Maidana, Sotomayor, Humoller; Roth, Carrizo, Vega; Albornós, La Paglia y Cuba. DT: R. Gareca.

River Plate: Comizzo; Lombardi, Ayala, Garcé, Rojas; Pereyra, Astrada, Escudero; Cambiasso, D'Alessandro y Cardetti. DT: R. Díaz.

Goles:
PT 8m La Paglia (T), 25m Cardetti (R), 40m Ayala (R), 42m Cardetti (R).

Cambios: PT 33m Monrroy por Humoller (T); ST Galarza por Albornós (T) y M. López por Cardetti (R), 10m Sara-bia por Rojas y Coudet por Escudero (R), 26m Urbano por Cuba (T).

Incidencias: PT 35m expulsado Roth (T).

Estadio: Córdoba.

Arbitro: Angel Sánchez.

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