River reaccionó tarde y Huracán festejó a lo grande el pase a la final
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Ramón Avila fue la figura de la noche por su gol y la movilidad que tuvo en el frente de ataque.
Sobre los 2 minutos, un largo pelotazo de Martín Nervo que fue a buscar Ábila obligó a la salida apurada de Marcelo Barovero, quien rechazó con un puñetazo, pero de frente Toranzo remató al arco y abrió el marcador.
En ese contexto, los nervios comenzaron a hacer mella en River y algo desbocado fueron los dirigidos por Marcelo Gallardo en busca del arco defendido por Marcos Díaz, exponiéndose a algún contragolpe del "globo".
River avisó a los 7, cuando Leonel Vangioni -quien jugó más en el mediocampo- envió un centro que Lucas Alario cabeceó solo, pero débil a las manos de Díaz.
El equipo visitante era todo desconcierto, nadie era el conductor, ni por derecha, ni por izquierda y Huracán supo hacerse fuerte en el mediocampo con un Federico Vismara tiempista y un Toranzo impecable.
La falta de sincronización de una línea de "tres" defensores que puso Gallardo fue evidente y eso fue casi como un suicidio para River, porque a los 25 Mauro Bogado habilitó a "Wanchope" Ábila, quien dejó desairado a Barovero con un toque por encima y definió con un cabezazo sutil.
River tenía muchos inconvenientes, básicamente propios, para poder llegar al área de Díaz, porque Sánchez y Milton Casco se superponían posiciones, y además Huracán era simple a la hora de elaborar sociedades, además de tener a un Ábila iluminado, y sobre los 35 Barovero debió exigirse para enviar al córner un remate de Daniel Montenegro.
• River se recuperó, pero no le alcanzó.
En el complemento Gallardo implementó dos cambios, casi de urgencia, y mandó al uruguayo Camilo Mayada por un Casco intrascendente, y al juvenil Gonzalo Martínez por un Vangioni que nunca gravitó.
River se adelantó en el campo de juego, intentó abrir las puntas y tener juego asociado, pero la defensa de Huracán estuvo siempre atinada, tanto por Federico Mancinelli como por Nervo, quienes se encargaron de desbaratar cualquier intento.
Antes de los 10 minutos Huracán perdió a Cristian Espinoza y River, vaya paradoja, logró un poco de alivio en la defensa, aunque siempre estuvo latente el peligro de Ábila.
Cuando nada lo hacía prever, Gallardo mandó a Luis González por un Leonardo Ponzio que estaba en la cornisa, y tras un toque de Alario, Mora sacó un tremendo remate que se clavó en el ángulo superior derecho de Díaz, para transformarse en el descuento.
River estuvo más concentrado, ante un Huracán que pareció relajado en el final del partido y a los 30 Alario quedó mano a mano con Díaz, pero el arquero local salvó la caída de su valla, en lo que parecía el empate.
Exhausto por el sacrificio realizado, Huracán perdió algunas marcas y dejó ciertos espacios que River, algo mejor plantado que en el inicio, supo sacarle algún provecho.
Sobre los 37 "Lucho" González envió un centro desde la derecha y encontró mal parada a la defensa de Huracán, el balón le quedó a Mora y el uruguayo no perdonó a un Díaz que nada pudo hacer.
En el final, River intentó con más ganas que fútbol, pero nunca pudo quebrar la resistencia de Huracán, que logró alcanzar la final de un torneo internacional por primera vez en su historia.




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