River saltó a la punta con una goleada
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La expulsión de Ríos, la pérdida de un delantero para que ingresara el arquero Ponzio, el penal y la apertura del marcador, fueron demasiados inconvenientes para Huracán y lo diezmaron para el resto del desarrollo.
Antes de ese minuto final, el "Globo" le había dado lucha a River y hasta se había exhibido mejor en función colectiva a partir de la buena actuación de Daniel Montenegro, quien regresó al club.
El local no sólo llegaba al área de Angel Comizzo sino que además controlaba el circuito futbolístico que intentaba desplegar su adversario con Coudet, Husaín, Cambiasso, D'Alessandro y Ortega en zona de gestación.
River, pese a todo su potencial, tenía la misma carencia de ideas de los últimos partidos y veía cada vez más complicado su acceso al gol hasta el error de Baldassi.
Con el gol de Ortega, la visita logró tranquilidad para replantear el encuentro en el descanso y lo encaró de manera distinta en el segundo tiempo frente a un Huracán herido.
En el primer cuarto de hora, River tuvo el fútbol que le reclama su gente y sentenció la historia con la notable eficacia de Cavenaghi, un juvenil al que no le pesa competir por un puesto nada menos que con Juan Esnaider y Daniel Fonseca.
En ese lapso, Coudet, con dos asistencias al goleador, brilló por el sector derecho, la dupla Husaín-Cambiasso se sumaba al ataque con criterio, D'Alessandro tenía mayor participación y Ortega desnivelaba por todo el frente de ataque gracias a las facilidades que daba la última línea rival.
Cuando D'Alessandro estableció el cuarto gol a los trece minutos, River decidió detener su producción futbolística y Ramón Díaz reservó algunas de sus figuras de cara al futuro. La última media hora decididamente sobró. La única incertidumbre era saber si River convertiría el quinto, que no llegó porque prefirió mantener el control de la pelota con un juego lateralizado.
Mientras se esperaba el final, la parcialidad "millonaria" celebró la recuperación futbolística del equipo que deberá confirmarse en los próximos partidos sin las circunstancias especiales que rodearon a éste.




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