San Lorenzo fue un ganador "clásico"
-
Abandonos, penalizaciones y complicaciones: Colapinto busca sumar puntos en el GP de Mónaco
-
Mundial 2026: la historia de Awer Mabil, de jugar descalzo en un campo de refugiados a ser la figura de Australia
Sebastián Saja sale corriendo a festejar el gol de penal que le convirtió a Boca con Osmar Ferreyra persiguiéndolo. San Lorenzo ganó con mucha claridad en un dramático partido.
Boca tuvo más amor propio que fútbol. Reemplazó la falta de un circuito de juego por el coraje de Federico Insúa para mostrarse y pedirlas todas, aunque las cosas le salieran mal, sumado a la constante subida de los dos laterales. La consecuencia de ello es que pobló de centros el área de San Lorenzo, pero sin precisión y salvo dos cabezazos francos de Silvestre que pasaron cerca, sin peligro.
San Lorenzo se «agazapó» en su campo buscando el contraataque que definiera el partido y lo consiguió luego de una gran «trepada» de Diego Rivero por la derecha, que terminó con un centro raso que Barrientos dejó pasar entre sus piernas y Darío Bottinelli mandó a la red de emboquillada por sobre la cabeza de Abbondanzieri.
Boca siguió presionando y el gol de Insúa en el final fue un premio personal al mejor jugador de su equipo, pero no le alcanzó para dar vuelta la historia.
San Lorenzo le volvió a ganar a Boca, es el único equipo grande que tiene un historial favorable con los xeneizes y aunque algunos dicen que la historia sólo sirve de marco de referencia y no existen «las paternidades», la casualidad dice que cuando peor está San Lorenzo, más fácil le gana a Boca y eso volvió a suceder ayer, aunque algunos lo atribuyan a otro axioma futbolístico: « técnico que debuta gana» y ayer Oscar Ruggeri, dirigió por primera vez a San Lorenzo.


