La irresponsabilidad de Djokovic puso en jaque al tenis mundial

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Organizó torneo benéfico en Balcanes sin medidas de seguridad y hasta él dio positivo de Covid-19. Fue criticado por varios de sus colegas y por el presidente de la ATP, Andrea Gaudenzi, quien tildó de infantil la actitud del serbio, que echó un manto de duda sobre la seguridad del regreso del circuito.

Desde el inicio de la pandemia, Novak Djokovic se mostró escéptico, renegando de las medidas de seguridad. Lleva varios meses desautorizando y enfrentando a los especialistas sanitarios del Covid-19. El serbio dijo que plantea darle la espalda al US Open (a partir del 31 de agosto) si los organizadores mantienen las medidas de seguridad que le exigen instituciones internacionales, como la OMS. También se lo vio quebrando el confinamiento al ir a entrenarse a Marbella, cuando nadie se lo autorizó. Y hasta señaló que no se vacunaría contra el nuevo coronavirus incluso aunque fuera obligatorio para viajar.

Sin embargo, Djokovic, número uno del ranking mundial de la ATP, fue más lejos y traspasó todas las barreras poniendo en peligro al mundo del tenis cuando organizó semanas atrás un torneo sin medidas de seguridad y en el que se registraron varios contagios. Precisamente ayer, el propio serbio anunció que dio positivo del SARS-CoV-2. Se trata del cuarto tenista, tras Grigor Dimitrov, Borna Coric y Viktor Troiki, en ser contagiado después de volver del Adria Tour, un torneo benéfico organizado por el serbio durante las últimas semanas. Según la prensa serbia, además de los tenistas, habría otras tres personas infectadas: Kristijan Groh, entrenador de Dimitrov, Marko Paniki, preparador físico de ‘Nole’, y Aleksandra Troiki, esposa de Viktor Troiki y embarazada de varios meses.

En Haskovo, ciudad natal de Dimitrov, se decretó una cuarentena para todos aquellos que acudieron a ver sus entrenamientos y se sacaron fotos a su lado. Lo que debería haber sido un torneo benéfico para recaudar fondos a favor de los afectados del virus, terminó convirtiéndose en un terrible foco infeccioso que hace tambalear al ambiente del tenis. “Todo lo que hemos hecho en los últimos meses lo hicimos con las mejores intenciones. Nuestro torneo quería transmitir un mensaje de solidaridad y ayudar a los tenistas del sudeste de Europa a reanudar sus actividades después de la propagación del virus”, escribió Djokovic en una nota, en la que también informa del positivo de su esposa, la filántropa Jelena Ristic.

Y agregó: “Organizamos el torneo con el objetivo de recaudar fondos, creyendo que el virus había disminuido y que las condiciones para jugarlo se cumplían. Pero desafortunadamente el virus todavía está entre nosotros, y es una realidad a la que tenemos que acostumbrarnos. Lamento mucho todos los casos, espero no haber complicado la salud de nadie y que todos puedan estar bien. Permaneceré en autoaislamiento durante 14 días y repetiré la prueba en cinco días”.

El serbio había mostrado su desinterés por las medidas de seguridad recibiendo a la mayoría de jugadores en el aeropuerto, entre abrazos y sin mascarillas. Después recibió a 4.000 espectadores sin reducción de aforo, ni gel para limpiarse las manos, ni test, ni control de temperatura, ni distancia de seguridad e incluso cerraron discotecas para que los jugadores hicieran fiestas. Djordje Djokovic, hermano de Novak Djokovic, anunció la suspensión del Adria Tour, que debía continuar la semana próxima en Banja Luka y Sarajevo.

Las imágenes del torneo escandalizaron de inmediato al mundo del tenis, que criticó con dureza el torneo de ‘Nole’. “Temerario y decepcionante”, “liderazgo estelar” o “felicidades”, son comentarios de algunos compañeros de circuito como Noah Rubin, Mitchell Krueger o Nick Kyrgios, “el chico malo del circuito”, quien escribió en Twitter: “Rezaré por todos los jugadores que han contraído el virus. Pero que no me etiqueten más por algo que se califique de ‘irresponsable’ o de ‘estupidez’, porque esto se lleva la palma”.

Las autoridades del circuito ATP no saben cómo tomarse lo que ocurrió y uno de los primeros en salir a criticar la actitud de ‘Nole’ fue el presidente del circuito masculino, Andrea Gaudenzi, quien señaló: “Ahora al menos ya sabemos que podemos contagiarnos fácilmente. Así que vamos a tener mucho cuidado. Esto es como cuando tus hijos empiezan a montar en bicicleta y les dices que se tienen que poner casco. Ellos te dicen que no, que no y que no. Entonces se montan en la bici y se caen. A partir de ahí ya se ponen el casco”.

Esta actitud irresponsable de Djokovic, que además de ser el mejor tenista del mundo es también es el presidente del sindicato de tenistas, puso en peligro la continuidad tenística en 2020. Gaudenzi se debe de estar preguntando: ¿cómo va a reabrir el circuito? ¿Es posible mantener el nuevo calendario, con el inicio del US Open a fines de agosto y la reubicación de Roland Garros en el último tramo de septiembre?. ¿Quién comprará una entrada y se va a acercar a un estadio?.

Son todos los interrogantes que ahora se plantea el mundo del tenis tras la loable intención, pero a su vez irresponsable ejecución de los torneos organizados por Djokovic

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