4 de abril 2018 - 22:55

Tiger y Mickelson, los preferidos de la gente para ganar Augusta

Woods no gana un Major desde 2008 (Foto del sitio oficial de Tiger).
Woods no gana un Major desde 2008 (Foto del sitio oficial de Tiger).
Ningún torneo de golf genera tanta expectativa previa como el Masters. Los siete meses que separan el último torneo de la temporada pasada con el primero del año en curso es el principal motivo, aunque este año se le suma un aditamento especial: la posibilidad cierta de que Phil
Mickelson y Tiger Woods lleguen con posibilidades ciertas de colocarse la Chaqueta Verde
.

Y este es el motivo principal por el cual este Masters promete romper records históricos de audiencia televisiva en el mundo entero. Hace unas semanas, Mickelson ganó después de casi 5 años un torneo del Tour Mundial en México. Conoce la cancha como la palma de su mano y, con 47 años, sabe que podría convertirse en el ganador de mayor edad en la historia del torneo que está en manos de Jack Nicklaus con poco más de 46. Y claro, su archirrival, el hombre que eclipsó su talento a lo largo de toda su carrera también está de vuelta: Tiger Woods.

Tras varias operaciones y casi 300 días de abstinencia golfística, Tiger sorprendió metiendo cuatro rondas bajo par en el Valspar Championship, donde terminó segundo, a un golpe del campeón, y sumó un quinto puesto en Orlando que le permitieron escalar meteóricamente en el Ranking Mundial, allí donde estuvo hundido por debajo del puesto mil. Woods, con 43 años, sabe que se le acortan las posibilidades de igualar la marca de 18 Grand Slam (suma 14) que ostenta también el gran "Oso Dorado" y que Augusta es el campo ideal para intentar achicar esa brecha. Allí ganó cuatro veces y fue segundo otras dos, con lo cual, sus chances de triunfo son mucho mayores en comparación a los otros tres Majors de la temporada. Su última presentación en Augusta fue en 2015 y existe una avidez inusitada por verlo jugar otra vez aquí después de tanto tiempo. Pero claro, ni Tiger ni Mickelson la tendrán fácil, porque la nueva camada se perfila para dominar el torneo con Dustin Johnson a la cabeza. El número uno del mundo no ha podido ganar en Augusta todavía y, el año pasado, debió retirarse el día del inicio del torneo tras una lesión doméstica provocada cuando bajaba la escalera de la casa que había alquilado durante la semana del Masters. El gran candidato no jugó por eso este año, precedido de un triunfo y dos segundos puestos en el PGA Tour, vuelve a estar al tope de las preferencias junto Jordan Spieth y Justin Tomas, ganador del PGA Champions 2017, entre muchos otros.

El español Sergio García, defensor del título, ya se quitó el estigma que lo perseguía: ser un grande sin haber ganado un torneo "Grande". Su triunfo en el Masters 2017 podría hacerlo jugar más relajado y, porque no, permitirle soñar con ganar dos veces, como lo hicieron sus predecesores Severiano Ballesteros y José María Olazabal. Pero claro, "El niño" es ahora eclipsado por su compatriota John Ram, quien ha escalado al tercer lugar del Ranking Mundial y piensa que ya es hora de sumar su primer Major. Rory McIlroy también podría hacer historia no solo en este Masters sino también en el Golf Mundial, puesto que de ganarlo se convertiría en el sexto jugador de la historia en obtener los cuatro certámenes mayores. Ya ganó los otros tres y, si bien estuvo cerca en Augusta, parece que la presión del domingo es un tema a resolver en caso de llegar con posibilidades a la vuelta final. Otro jugador que se anotó en la carrera de candidatos es Bubba Watson.

Ganador hace dos semanas del Mundial Match Play y con dos triunfos en Augusta, suma experiencia y buen momento golfístico, dos combinaciones que pueden ser determinantes aquí.
Ángel Cabrera será el único argentino presente en el torneo. Su triunfo en 2009 lo dejó clasificado de por vida. Su juego actual está muy lejos de aquel que lo catapultara a la cima del golf mundial, pero le encanta jugar en Augusta y siempre deja entrever la posibilidad de hacer un buen torneo, independientemente de su presente. Emiliano Grillo batalló hasta la semana pasada (tenía que ganar en Houston) para entrar y jugar su tercer Masters consecutivo, pero una mala última vuelta lo dejó al margen este año.

El Masters se vive con gran intensidad en las horas previas a su comienzo. Las entradas aumentaron un 77 por ciento respecto a 2017 y se está pidiendo casi 10 mil dólares semanales, o entre 2 y 3 mil dólares por alguna de las dos primeras vueltas. Nadie puede fijar un techo hoy del valor para el fin de semana si Tiger Woods o Phil Mickelson llegan con chances de ganar el torneo.
Tal vez lo que parece extremadamente caro termine siendo un verdadero regalo....

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