Los técnicos planean una estrategia a seguir de acuerdo con el potencial (individual y colectivo) del adversario. Sin embargo -algunas veces-también existen otros factores «externos» que se deben tener en cuenta. En este caso uno de ellos podría ser la altura (2.800 metros), o bien la condición de visitante. Motivos suficientes como para que América Gallego haya pensado que un empate en Quito era «buen negocio» para River.
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Si se le pasó algo de todo esto por su mente, se equivocó. Por lo menos debió procurar alguna alternativa de cambios cuando un equipo se encuentra en desventaja. Gallego salió a especular ante El Nacional, seguramente desconociendo que a los quince minutos (con el gol de Lara) River se vería obligado a cambiar de estrategia. Mucho más riesgoso, cuando el equipo está conformado por jugadores acostumbrados a la marca y no a generar juego.
Si se hace un repaso de los nombres de los mediocampistas de River, nadie dudará en señalar que Zapata, Ledesma y Barrado no sienten la función de enlace entre volantes y delanteros (mucho menos Astrada). También habrá que decir que a El Nacional no le sobró nada, porque ante tantas facilidades mostró que es un equipo chato que juega en la altura. Hizo fácil lo que -en principio-parecía difícil.
A pesar de que entre sus aciertos habrá que apuntar que cumplió con su primer objetivo: priorizó el buen trato de pelota en el mediocampo, a través de Herrera o Chalá para generar espacios que pudieran aprovechar Fernández u Ordóñez (generalmente a espaldas de los marcadores laterales de River, Gandolfi y el paraguayo Rojas (jugaron siempre al borde de la tarjeta roja).
Cuando Gallego se decidió a cambiar era demasiado tarde. Retrasó al juvenil D'Alesandro y a Cuevas, para darle más profundidad a un equipo que lograba encontrar la vuelta de tuerca a su juego confuso. Lejos de solucionar la anemia ofensiva, los jóvenes impusieron ganas.
En otras palabras se sumaron al desorden en el que estaba sumergido River, casi desde el comienzo. Cuando ingresó Alvarez (por Barrado) el partido parecía con resultado sellado, a pesar de que fue el único que jugó (o al menos intentó jugar) la pelota a ras de piso.
El remate de Cardetti en el palo (tras buena jugada personal) y la estirada de Ibarra ante un zapatazo de Cuevas, fueron las dos notas destacables, aunque sólo sirvieron para desnudar las flaquezas defensivas del equipo ecuatoriano. No alcanzó para torcer una historia que estaba escrita mucho tiempo antes. Tal vez desde el gol de Lara. El Nacional: Ibarra; Coronel, Burbano, Guagua, Gómez; Lara, Burbano, Chalá, Herrera; Fernández y Ordóñez. DT: Ramiro Blacutt. River: Costanzo; Gandolfi, Garcé, Yepes, Rojas; Barrado, Astrada, Ledesma, Zapata; Chacana y Cardetti. DT: Américo Gallego. Gol: PT 5m Lara (EN). Cambios: ST D'Alesandro por Ledesma y Cuevas por Chacana (R), 15m Alvarez por Barrado, 20m S. Morales por Lara (EN), 34m Rosero por Fernández (EN).
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