Un empate que desaloja a River de la punta

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El empate de River en Avellaneda ante Independiente hizo que el torneo Clausura quedara con un único puntero: Estudiantes, que el sábado derrotó por 2 a 1 a Gimnasia en el clásico platense. River quedó a dos puntos y el tercero ahora es Boca, a 4 puntos, después de derrotar con juveniles a Racing por 2 a 1 en el último minuto de tiempo adicional. San Lorenzo bajó al cuarto puesto luego de empatar con Huracán sin goles y quintos quedaron Independiente y Vélez (que perdió con Argentinos Juniors 2-0) a seis puntos de Estudiantes. En la otra punta de la tabla, Olimpo derrotó a Gimnasia de Jujuy por 1 a 0 y aunque sigue en zona de descenso directo se acercó a su vencido. En cambio, San Martín de San Juan volvió a perder y se complica. Racing continúa en zona de promoción.

Jugaron muy poco. Fue un poco más peligroso Independiente que River, pero el fútbol estuvo ausente en Avellaneda y el empate sin goles fue una consecuencia lógica de un partido con muy pocas emociones, donde la lucha superó al juego.

Tanto Simeone como Borghi pregonan un fútbol ofensivo, pero en el campo «el miedo escénico» del que habla permanentemente Valdano superó a la audacia y fueron muy pocos los que se atrevieron a jugar.

Independiente volvió a presentar el esquema que utilizaba con Santoro (4-4-2), pero sin Grisales, el mediocampo del equipo de Avellaneda careció de claridad para juntarse con Montenegro y Denis, por lo que terminó chocando contra los mediocampistas de River. Por el lado del equipo de Simeone, el esquema fue 4-3-1-2, pero Diego Buonanotte, que era el encargado de crear fútbol, estuvo sin movilidad y se entregó a la marca de Pusineri, por lo que Radamel Falcao García y Abreu quedaron muy aislados arriba a merced de algún largo pelotazo.

Así las cosas, fue Independiente quien tuvo las situaciones más claras de gol, con un remate de Pusineri que exigió a Carrizo y un centro que recorrió el área chica sin que Fredes pueda conectar al gol.

En el segundo tiempo mejoró River, sobre todo a partir del ingreso de Ortega por Augusto Fernández, y empezó a arrinconar a Independiente en su campo. Fueron 20 minutos de dominio, pero casi sin situaciones claras de gol y exponiéndose a dos contraataques que Ismael Sosa (que entró por Montenegro lesionado) desperdició.

Los 25 minutos finales fueron de dominio alternado y equilibrado, hubo un par de situaciones de gol para cada uno (las más claras, un tiro libre de Ortega que rozó un poste y un remate cruzado de Ismael Sosa que pasó muy cerca), pero el empate no se modificó.

Un empate que no deja conforme a ninguno de los dos, porque a River lo hace perder la punta del torneo Clausura y a Independiente lo aleja seis puntos del puntero Estudiantes, por lo que fue un castigo y no un premio para ambos.

Independiente terminó jugando con tres delanteros (con el ingreso de Vitti por Damián Ledesma) y aunque arriesgó no pudo romper la paridad, por lo que su público se fue más conforme que el de River e incluso terminó aplaudiendo a su equipo.

River ya se quedó afuera de la Copa Libertadores y tiene todas las expectativas en el campeonato local, por lo que ayer decepcionó, ya que no se le vio «actitud de campeón» y a pesar de sus individualidades e intenciones, le faltó claridad en ataque.

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