15 de abril 2013 - 19:18

Una carrera centenaria tocada por la tragedia

La maratón de Boston es la más antigua del mundo y se corre desde 1897. El multitudinario evento reúne a grandes deportistas y muchas veces compitieron atletas olímpicos. Une a las ciudades de Hopkinton con Boston, en el estado de Massachussets, y cubre una distancia de 42 kilómetros.

Es una tradición que se corra en el tercer lunes de abril y en su edición 116ª sufrió el terrible atentado que dejó dos muertos y 23 heridos. En esta edición participaron 26,839 corredores de 96 nacionalidades.

Durante esta prestigiosa carrera, las calles de Boston se llenan de fanáticos y no quedan lugares vacíos en los alrededores de la pista.

La centenaria maratón conforma el World Maratón Majors, una competición internacional que reagrupa las de Nueva York, Chicago, Berlín y Londres y tiene la particularidad de que para ser aceptado, el atleta debe acreditarse con una marca por debajo de los límites que establece la organización.

Hasta 1986, la Maratón se corrió sin premio económico y el ganador se llevaba una corona compuesta por hojas de olivos. Pero ante las exigencias de los competidores, decidió darse una suma de dinero al vencedor que, de los últimos 20 años, en 18 ocasiones tuvo nacionalidad keniata y en dos oportunidades fue etíope.

Toda esta historia y el imponente marco que año tras año presenta la maratón de Boston, parecieron ser un escenario propicio para la barbarie que aún no tiene culpables y de la que nadie se hizo cargo.

Dejá tu comentario

Te puede interesar