Pasó la primera semana de un Roland Garros extenuante y apasionante. Tal cual sospechábamos, el tenis de hoy es de tal paridad que cada partido se transforma en una verdadera batalla. El paso de los argentinos por París fue más que digno. Tanto es así que aún permanecen dos con esperanzas, aunque las posibilidades de continuar en el torneo no son demasiadas.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Esta claro que lo mejor lo entregaron Guillermo Cañas y Franco Squillari; ambos estarán jugando esta mañana.
El encuentro de Guillermo Cañas, correspondiente a los octavos de final, fue suspendido anoche cuando perdía 4-2 en el quinto set con Lleyton Hewitt, número 6 del mundo y una de las grandes figuras del tenis mundial. Cañas, para llegar hasta esta instancia, jugó casi 3 horas y media, dejando en el camino a Tim Henman. Esto lo sintió frente al australiano y no le permitió jugar al ciento por ciento. El tema físico es algo que desarrollaremos, porque es determinante en nuestros jugadores.
Franco Squillari jugará hoy con Andre Agassi, también por los octavos de final. De más está decir que tanto Cañas como Squillari han jugado un gran torneo. Ojalá que Cañas pueda remontar su encuentro con Hewitt y que Squillari pueda con el gran Agassi. En caso de no ser así, habrán cumplido.
El resto hizo un buen papel. Guillermo Coria y Agustín Calleri cayeron contra el mejor jugador del mundo, el brasileño Gustavo Kuerten. Mariano Zabaleta perdió en 5 sets contra Alex Corretja, posiblemente uno de los cinco mejores jugadores de polvo de ladrillo del mundo. Cayó porque no soportó el trajín de un encuentro durísimo. José Acasuso fue superado en segunda rueda ante Tomas Enquist (en cuatro sets), mostrando una muy interesante evolución.
Gastón Gaudio también perdió después de una batalla con el eslovaco Dominique Hrbaty, y Mariano Puerta, luego de más de cuatro horas, le ganó a Arneau Clement y perdió con Bohdan Ulhirach, también por una merma física.
En lo que hace a las damas, todas cumplieron. Paola Suárez perdió con Justin Henin, en buen partido. Mariana Díaz Oliva y María Emilia Salerni, con Kim Clijsters. Las dos belgas, verdugos de nuestras jugadoras, están en los cuartos de final y son candidatas a jugar la semifinal.
Con este saldo, nos quedamos convencidos de que tal cual lo planteábamos antes de comenzar el torneo, nuestro tenis está en el más alto nivel. ¿Qué falta? Falta condición física para poder soportar el trajín de un torneo de Grand Slam que requiere esfuerzos sobrehumanos para poder sobrellevar 7 partidos al mejor de 5 sets en dos semanas.
Los mejor preparados son casualmente Guillermo Cañas y Franco Squillari. Gastón Gaudio no está mal, se mueve con mucha facilidad, tiene anticipo y ahorra esfuerzo. Puerta tiene la disculpa de venir de una intervención quirúrgica y de estar parado cuatro meses. A Mariano Zabaleta le falta continuidad de partidos. Acasuso no tiene problemas de resistencia, pero sí de movilidad.
No quiere decir que están mal preparados. Como están, alcanza para el circuito, pero si se pretende ganar un Grand Slam, habrá que trabajar como para que luego no haya que resignar posibilidades por mermas físicas. Se está en el primer nivel, tan sólo hay que ajustar algunas clavijas.
Dejá tu comentario