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20 de junio 2005 - 00:00

Vélez y un triunfo clave

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Lucas Castromán acaba de marcar el gol de penal para Vélez, y Zárate se une al festejo. Con este tanto, le ganó a River y quedó más cerca del título.

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Vélez ganó simplemente por un grosero error arbitral de Daniel Giménez, quien cobró penal en una jugada donde la pelota le rebotó casualmente en un brazo a Javier Gandolfi y porque River -con un equipo poblado de suplentes- tuvo tan pocas ideas como su rival por lo que no pudo revertir el resultado.

Empezó mejor River, con Patiño como conductor y mucho despliegue de Ricardo Rojas y Mareque por los laterales. Sin embargo, Vélez aprovechó la contingencia del penal para ponerse en ventaja y después lo justificó por el despliegue físico de Jonás Gutiérrez y Castromán.

Costanzo, con dos atajadas brillantes en la misma jugada (primero a Rolando Zárate y después a Fuentes), evitó que Vélez aumentara el marcador y allí fue como si se terminara el partido. Porque el indicador común del partido fue la imprecisión. No hubo dos pases seguidos, y los pelotazos sin destino fueron una constante.

En ese marco hubo un penal de Bustamante a Ricardo Rojas no cobrado por Daniel Giménez (de una muy mala actuación) y un remate de Gracián que convirtió a Costanzo en la figura de la cancha.

River puso a los hermanos Higuain, para tratar de revertir con habilidad la situación, pero los juveniles se perdieron en el medio de la confusión. Mientras Vélez cada vez se «enamoraba» más del resultado y se olvidaba de atacar.

La pelota transitaba permanentemente por la zona media y cada vez era más maltratada. Vélez no quería, y River no podía, y los minutos iban transcurriendo. River terminó jugando con tres mediocampistas de marca (Jesús Méndez entró por Patiño, que empezó para figura y se fue desdibujando con el correr de los minutos), con lo que aportó lo suyo a la confusión general. Separando las líneas y alejándose cada vez más del área de Sessa.

Vélez, quizá por «miedo escénico» después de la derrota ante Instituto, plantó dos líneas de cuatro y se dedicó a defenderse hasta el final. Como River no lo atacaba, su misión la cumplió sin problemas. El festejo final fue una clara muestra de lo valioso que fue el triunfo. Le ganó a River de visitante y está encaminado hacia el título de campeón. Por eso el desarrollo del partido lo van a olvidar muy pronto, pero el resultado final no, porque pudo haber sido el partido clave en la conquista del título de Campeón del Clausura 2005.

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