8 de octubre 2011 - 11:17

Vettel hizo otra pole y dejó preparada la fiesta

Vettel tiene todo preparado para volver a gritar campeón.
Vettel tiene todo preparado para volver a gritar campeón.
El alemán Sebastian Vettel (Red Bull) se coronó campeón mundial de Fórmula 1 por segunda vez consecutiva al terminar tercero en el Gran Premio de Japón, que merecidamente se adjudicó el inglés Jenson Button (McLaren).

El alemán se convirtió en el bicampeón del mundo más joven de la historia con 24 años, 3 meses y 7 días, con lo que superó el record del español Fernando Alonso.

En la actual temporada, Vettel comenzó con dos triunfos en fila y ya lleva nueve en 15 competencias, largó 12 veces desde la pole y sólo una vez quedó afuera de la primera línea, además de sumar puntos en todas las pruebas.

El germano se convirtió en el noveno piloto que consigue revalidar el título de manera consecutiva, un hecho que también lo habían plasmado el italiano Alberto Ascari (1952-1953), el argentino Juan Manuel Fangio (1954 a 1957), el australiano Jack Brabham (1959-60), el francés Alain Prost (1985-86), el brasileño Ayrton Senna (1990-91), el alemán Michael Schumacher (en dos ocasiones: 1994-95 y 2000 a 2004), el finlandés Mika Hakkinen (1998-99) y Alonso (2005-06).

Vettel contó con cierta tolerancia de los comisarios de la prueba que no lo castigaron por haber encerrado en la largada, con neta premeditación, a Button, en una maniobra desaprensiva e ilícita.

Pese a las protestas a través de la radio de Button y al reclamo de McLaren, tras siete giros de análisis, llegó la decisión de "no proceder" de los comisarios, encabezados por Alan Jones.

En otros pasajes de la carrera asomó todo el nerviosismo del campeón, pese a que con lograr un sólo punto alzaba el título.

El mal estado en que dejó los neumáticos de su Red Bull le impidió atacar a la Ferrari de Alonso, escolta de Button tras una carrera formidable, mérito más de sus virtudes conductivas que de la validez de su máquina.

Vettel hasta tuvo un ridículo gesto de reproche con el puño alzado contra Jerome D'Ambrosio, porque no apartó con la suficiente rapidez su lentísimo Virgin en la chicana, cuando el alemán llegaba para superarlo.

Incluso, fue ayudado desde el box Red Bull en las últimas rondas cuando se le ordenó a su compañero Mark Webber, que en esa fase era netamente más veloz, no acercársele y protegerle las espaldas, por lo que el australiano terminó cuarto, a 6 segundos de distancia.

Igual, la opaca actuación de este domingo no quita méritos a Vettel, ampliamente elogiado por Adrian Newey, el genial creadordel auto RB7, que le permitió al alemán ser hegemónico a lo largo del año.

"Sebastian es una esponja que absorbió todas las enseñanzas necesarias para convertirse en el campeón veloz y maduro de hoy", afirmó Newey.

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