27 de julio 2001 - 00:00

Abre déficit cero polémica entre intendentes del país

El presidente Fernando de la Rúa cosechó ayer el apoyo político de los intendentes radicales a las medidas que impulsa para lograr el déficit cero. Los mandatarios municipales del PJ, en tanto, mastican aún su disgusto por los repetidos intentos de sus colegas de incluirlos, a través de ardides, en la foto.

La postal de ayer, sin embargo, estaba reservada exclusivamente para los oficialistas. Durante un desayuno en el comedor presidencial de la Casa de Gobierno, los intendentes radicales bregaron por la desaparición del déficit en las cuentas del Estado y expusieron sus problemas más acuciantes.

La puja con los justicialistas había quedado al descubierto el miércoles pasado al registrarse un encontronazo en la misma sede de la Federación Argentina de Municipios (FAM).

Los intendentes de la Alianza le acercaron aquel día al ministro del Interior, Ramón Mestre, un documento de apoyo al ajuste de Domingo Cavallo. Sin embargo, según fuentes del PJ, los oficialistas fueron más allá y atribuyeron el respaldo a toda la federación.

Según trascendió, el titular del Bloque Federal de Intendentes Justicialistas, Armando Traferri (San Lorenzo-Santa Fe), increpó a sus colegas radicales advirtiéndoles que aquélla debía ser la última vez que intentaban atribuir a todo el espectro de intendentes un documento de esa naturaleza. No era, ni más ni menos, que la posición que llevaron ayer los radicales a manos del Presidente.

Los mandatarios cerraron filas detrás del paquete que ofertó el gobierno como salida a la crisis.

Sin embargo, reclamaron otras cosas sobre las que sí podría haber consenso en la Federación de Municipios. Pidieron que se evite el «manejo político» de los planes Trabajar y que se giren directamente a los municipios para «evitar» conflictos con los piqueteros.

Justo en ese momento, entraba en la estancia el ministro de Desarrollo Social,
Juan Pablo Cafiero. Los intendentes aprovecharon para hacer hincapié en la problemática.

En la reunión también estaban presentes el ministro del Interior,
Ramón Mestre; el secretario de Provincias, René Bonetto; y el secretario general de la Presidencia, Nicolás Gallo. El subsecretario de Asuntos Municipales, Rubén Martí, jugó a favor de los visitantes. Aseguró que el país «está estabilizado» gracias al esfuerzo de «los gobiernos provinciales y de los 2.030 municipios».

Los intendentes -entre quienes se habían acercado mandatarios de ciudades lejanas como el santiagueño
José Zavalía y los bonaerenses Fernando Geronés (Quilmes) y Enrique García (Vicente López)- explicaron que están complicados por la demora de partidas en concepto de coparticipación que deben girar las provincias.

• Ajuste

El intendente de Junín (Buenos Aires), Abel Miguel, manifestó estar «de acuerdo con la medidas de reformulación del Estado» y que los municipios, justamente, lo están practicando».

No faltó ocasión tampoco para que los intendentes de la provincia de Buenos Aires dispararan munición gruesa contra el gobernador
Carlos Ruckauf. El intendente de San Isidro, Gustavo Posse, por caso, sostuvo que en su municipio «ni a los trabajadores ni a proveedores se les pagará con bonos Patacón».

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